El CD Numancia, el arte de prolongar la ilusión 

Hace tan sólo un año, la mayoría de los entendidos ni en sus mejores pronósticos imaginaban a un Numancia capaz de disputar los playoff. En las más optimistas previsiones, la gran mayoría podría colocar al equipo soriano en mitad de la tabla, salvándose sin demasiados apuros. Incluso algunos no veían tan sencillo escapar del descenso.

Sin embargo, el trabajo realizado por la dirección deportiva numantina dio sus frutos. Un equipo formado por una mayoría de la plantilla que acumulaba entre dos y tres temporadas en el equipo era la base sólida para un proyecto que podía ofrecer un rendimiento por encima de lo esperado. Si a ello se sumaban unos refuerzos que rendirían por encima de lo previsto como Pere Milla o Diamanka, se terminaron encontrando un nivel competitivo y una regularidad que hicieron al Numancia terminar optando al playoff y alcanzarlo. Y no sólo eso, sino que tuvo opciones hasta el final y solo ante un realmente inspirado Real Valladolid terminó sucumbiendo en la final del playoff. Una temporada sobresaliente que ilusionó a una afición que creyó en el milagro y valoró el esfuerzo de sus jugadores.

Tras rozar la hazaña, la transición hacia el futuro inmediato se encontró con dos golpes duros de encajar. El primero, la salida de Jagoba Arrasate hacia Osasuna. El creador y líder del proyecto deportivo deas últimas temporadas veía recompensado su trabajo con la opción de dirigir a un equipo con mayores recursos a priori que el soriano. Y el segundo, la retirada de Julio Álvarez. El gran capitán de la nave numantina abandonaba la práctica del fútbol y por tanto también el Numancia debido a sus problemas físicos. Para cualquier otro club probablemente los golpes hubieran supuesto un frenazo y una depresión. No para este. Cuando existe proyecto y línea a seguir, solo hay que continuar por el camino marcado. Aunque los golpes continúen, como ha sucedido con la salida de Aitor al Levante o la de Íñigo Pérez a Osasuna. Otro golpe al mentón del que saber reaccionar, otra muestra más del buen hacer en los despachos del club.

Así, el Numancia se ha rearmado. Ha llegado Aritz López Garai para comandar la nave desde el banquillo. Un técnico que hace dos temporadas estaba sobre el verde con la rojinegra del CF Reus pero que ya la temporada pasada demostró estar más que preparado para entrenar en esta categoría que conoce a la perfección.

Con él, casi todas las líneas han sido reforzadas con movimientos que siguen la línea marcada, buscando reforzar la idea de juego en la que se basa el proyecto, caracterizada por la seguridad defensiva, la jerarquía en el mediocampo y la electricidad en la zona ofensiva. Juan Carlos, guardameta que temporadas atrás destacase como uno de los mejores de la categoría tratará de hacer olvidar a Aitor, tarea nada sencilla pero para la que el ex oviedista parece preparado. Pichu Atienza llega para reforzar el centro de la defensa de la mano de su entrenador, con el que ya coincidió en Reus tanto con Aritz en el campo como en el banquillo. El central es sin duda uno de los mejores en su puesto en las últimas temporadas y una garantía defensiva. Un acierto y una apuesta segura. En el centro del campo, ha apostado por Noguera, uno de los pocos jugadores que se podían salvar de la quema del Lorca de la pasada temporada, junto a la juventud y proyección de Fran Villalba, que llega desde Valencia para aportar creatividad y visión de juego a la medular. Yeboah y Oyarzun son las apuestas para abrir el campo por banda en la posición de extremos, para complementar al jugador más destacado de las últimas temporadas del equipo soriano, Marc Mateu. Ellos dos tratarán de hacer olvidar el gran rendimiento de Pere Milla así como la salida de un jugador como Pablo Valcarce que ya era un clásico en el equipo y aportaba desborde y gol. Por último, ha apostado por un jugador que ya ha demostrado poder alcanzar un nivel sobresaliente en la faceta goleadora como Borja Viguera, que no demostró nada la pasada temporada en el Sporting de Gijón pero que tiene las cualidades necesarias para poder liderar el ataque de cualquier equipo de la categoría. Él y Jordi Sánchez son las caras nuevas del equipo en ataque y en los que el club pone sus esperanzas para tratar de darle continuidad y prolongar la ilusión numantina. La creada la pasada temporada por un equipo que soñó con la gloria. Aunque la pretemporada haya sido irregular, ya llega lo bueno. Y ahora es cuando toca alargar la dinámica. El sábado a las 22.00 horas, en El Arcángel, espera el Córdoba CF. Se alza el telón para el Numancia en una obra que espera finalice con el más absoluto de los éxitos.

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