Triunfo agónico del Málaga en el Anxo Carro ante un Lugo que tuvo tramos de superioridad. Los locales se adelantaron con un tanto tempranero de Cristian Herrera tras el calamitoso error de Ontiveros. No obstante, los de Muñiz fueron de menos a más y acabaron imponiéndose en el electrónico. El empate llegaría por medio de Juankar tras una buena acción de Hicham. Cuando el Lugo menos lo esperaba, pues gozaba del control del choque, los andaluces doblegaron a los gallegos con ese tanto y uno posterior que supondría el 1-2.

El gol de la victoria lo firmaría uno de los flamantes fichajes anunciados por la entidad este verano. N’Diaye debutaba en partido oficial con el Málaga y brindó a su nueva afición los tres puntos. Centro al corazón del área de Luis Hernández desde la izquierda que el senegalés aprovechó. Se elevó por encima de Campillo, su marca, y dirigió un espectacular testarazo fuera del alcance de Juan Carlos. Triunfo de sabor especial por la dificultad del rival y el minuto que suponía.

No es algo nuevo para N’Diaye. Ha pasado por una gran cantidad de equipos y competiciones en su carrera (Nancy, Bursaspor, Sunderland, Ekisehirspor, Betis, Villarreal, Hull City, Wolves y ahora Málaga) y ha cosechado la cifra de 21 goles en 327 partidos. Teniendo en cuenta su demarcación y sus características defensivas, supone un bagaje más que notable. Al senegalés le gusta incorporarse al remate, pues su poderío físico le permite imponerse a defensores. El futbolista de 28 años y 1.87m de estatura también puede desenvolverse de central, aunque mediocentro defensivo es su principal posición.

Luces y sombras en el Anxo Carro

Sin embargo, el gol de la victoria de N’Diaye no debe esconder algunas de las carencias que mostró en el feudo lucense. Especialmente en la primera mitad, el juego de combinación del Málaga circuló únicamente por Recio. El malagueño era el único que bajaba a recibir entre los centrales y sacaba la pelota jugada. El propio N’Diaye, compañero en el doble pivote del sistema 4-2-3-1, no intervino apenas en esa construcción de juego. Unido a la poca participación de Adrián, el cuadro malagueño adoleció una falta tremenda de fútbol combinativo en la primera mitad.

En la segunda parte, el futbolista senegalés apareció algo más. Fruto de la necesidad, los de Muñiz tuvieron más el balón y N’Diaye se dejó ver. El gol es una muestra de lo que puede aportar. Pese a la falta de dotes técnicos, el ex de Villarreal puede resolver encuentros incorporándose al ataque. Ha llegado a Málaga para liderar al equipo.

Pese a sus problemas en la creación, N’Diaye también dio muestras de sus virtudes defensivas. Corrió, cubrió muchas zonas del campo, cortó balones y realizó faltas importantes, una de ellas con amarilla. El jugador, que realizó un temporadón en Segunda en su etapa en el Betis, sabe de qué va el asunto. En la categoría de plata es fundamental solidez y robustez defensiva. En consecuencia, Muñiz ha conseguido a un futbolista que le asegura eso en la medular en cada encuentro. Un portento físico capaz de cortar jugadas de peligro e imponer su físico sobre los rivales. Alfred N’Diaye ya espera a su siguiente rival, el Alcorcón, para seguir demostrando que puede llegar a ser fundamental en el esquema de un equipo aspirante al ascenso.

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