La UD Almería, un debut que alimenta la desconfianza plena

Cuarta temporada consecutiva de la UD Almería en la categoría de plata y las sensaciones no mejoran respecto a las anteriores. Más allá del resultado en el estreno ante el Cádiz, con derrota por la mínima, algo que no había sucedido en las tres anteriores, a la afición rojiblanca preocupan las sensaciones.

Porque el verano ha vuelto a transcurrir entre rumores de venta del club, las salidas de los jugadores de más clase del equipo y la llegada de futbolistas desconocidos para la gran mayoría. En el club hablan de proyección, de ilusión, de ganas y de actitud. No se han escuchado ni leído en ningún momento palabras como calidad, clase, capacidad o aptitud. Todas éstas están por demostrar, pendientes de verificar.

Con todo, la UD Almería debutó en Segunda el pasado viernes y el equipo transmitió mayor compromiso, demostró ser un equipo trabajado, aunque como su propio entrenador reconocía en la rueda de prensa posterior le faltó al Almería atrevimiento, convencimiento y fe en sus posibilidades. Personalidad, podría ser la palabra. Y muy probablemente también echó en falta algunas cosas más, que el técnico no citó, como calidad en la línea ofensiva, jugadores diferenciales que además de una fe que mueva montañas posean la capacidad de desequilibrar y generar el peligro necesario para dañar al rival.

Quizá esto llegue de aquí a cierre de mercado, aunque, seamos sinceros, la afición almeriense no confía en ello porque los hechos le demuestran que las posibilidades de que eso ocurra son mínimas.

Fran Fernández, de la crítica a la incomprensión 

Quizá por ello, o por otras causas añadidas, Fran Fernández decidió dar un paso atrás en sus declaraciones del viernes para el martes, a través de sus redes sociales, apelar a otras causas para justificar lo visto en el estreno liguero. Escribió Fran en dichas redes sociales que el equipo está muy renovado, que le falta conjunción, que son muchas caras nuevas en una plantilla extremadamente joven (fue el once con la media de edad más baja en la primera jornada) y que entiende las críticas que se han hecho hacia su equipo desmesuradas. Y por ello, decidía retirarse de redes sociales por un tiempo y centrarse en trabajar en una plantilla en la que confía y con la que pretende armar por encima de todo algo fundamental: un EQUIPO. Unión, fortaleza de grupo, automatismos, generosidad y solidaridad es lo que seguramente Fran quiera impregnar en una plantilla que sin duda necesitará de ello para paliar sus debilidades.

Si es cierto que la afición rojiblanca no confía en muchos sectores del club, no lo es menos que la confianza en el técnico es total. A través de ella puede armarse su paciencia y con ello quizá la capacidad competitiva de una UD Almería que de momento genera tantas dudas (o más) que las que ha generado en los últimos años. El tiempo dirá si esta temporada respira más calma o si por el contrario se vuelven a pasar los mismos apuros, nervios y dificultades que en las anteriores. De momento, existe en Almería desconfianza justificada.

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