El Real Zaragoza ofrece motivos para creer

El pasado domingo la vieja y gloriosa Romareda albergó el primer partido de la sexta temporada consecutiva del Real Zaragoza en la Segunda División. El encuentro comenzaba a las 20:30, pero se empezó a jugar mucho antes. Una gran multitud de aficionados recibían a su equipo a las puertas del estadio para dejarle claro, desde la primera jornada, que van a acompañarlos desde el comienzo hasta el final, en el cielo y en el infierno.

Un ritual que a lo largo de la segunda vuelta del año pasado se repetía con asiduidad. Los jugadores del conjunto blanquillo entraron con una motivación extra a las entrañas del municipal, con sólo un objetivo: los tres puntos. La hinchada maña se ha enganchado al Real Zaragoza, es tanto el apoyo que superan los 25.000 abonados a falta de cerrar el mes de agosto. La masa social es un ingrediente necesario en el objetivo por el cual reman directiva, técnicos y jugadores : el ascenso.

El equipo aragonés afrontaba el duelo con la baja de hombres importantes como el capitán Alberto Zapater, Raúl Guti, Íñigo Eguaras y Gaizka Toquero, cinco piezas importantísimas y titulares para Natxo González el año pasado. Por otra parte debutaban en partido oficial el joven central Alex Muñoz, el nigeriano James y el que está llamado a ser la referencia ofensiva de los leones, junto con la inminente llegada de Álvaro Vázquez, Marc Gual. Otro de los que se estrenaba en partido oficial era el técnico vasco Imanol Idiákez que debutaba en el fútbol profesional español, en su proyecto más ambicioso.

La noche parecía todo un ritual de iniciación, ya que el Rayo Majadahonda también era nuevo en todo esto y con ilusión afrontaba este maravilloso comienzo. La primera alineación de Idiákez dejó pocas o ninguna sorpresa, Verdasca hizo de 5 argentino y Oliver Buff se colocó detrás de la delantera.

Con un “Gol de pie” volcado, un Pombo inspirado y calor típico de una noche de Agosto comenzaba la primera parte del partido. En este momento se erigió la figura de un pequeño jugador, un chico que ha sido de los jugadores con más minutos de la pretemporada, una de las exóticas apuestas del directo general Gonzalo Arantegui: James Igbekeme. El nigeriano levantó los aplausos, de una deslumbrada “Romareda” que asistió a un recital de trabajo y calidad. El penalti que recibió Javi Ros (y que él mismo de encargó de convertir), se fraguó en una individualidad del incombustible jugador africano. Antes de eso, Alberto Benito entró por el carril derecho dejando atrás a su par y dando el balón a Diogo Verdasca, para que el luso se inventara un pase de lo más inverosímil al segundo palo, donde el tigre Jorge Pombo, otro motivo para creer, empujase el balón al fondo de la portería. Segundos después se dirigió al Gol Norte para dedicar su gol a un socio de honor: Borja Iglesias. El dominio y las ocasiones corría de parte del conjunto local.

En la segunda parte, el nivel bajó. Marc Gual pudo poner más tierra de por medio, ante un Rayo que se quitó la verguenza inicial y a costa de un atrevido  F. Varela empezó a carburar. Empezaron los cambios en el Real Zaragoza, el primero en salir fue el reconvertido mediocentro D.Verdasca por el canterano C. Nieto. Más adelante Oliver Buff ,que dejó detalles de su magia durante todo el encuentro, sería el sustituido. Entraba Giorgi Papunashvili, el georgiano que no ha podido realizar pretemporada debido a una rotura de fibras y recibió una de las ovaciones de la noche. Se han puesto muchas esperanzas en el joven mediapunta por parte de la institución, ya que el tramo final de la temporada pasada fue brillante. La relajación zaragocista propició que en una contra 3 para 3, el recién llegado Toni Martínez le cruzase un balón al rosarino C. Álvarez , que algún tramo de partido demostró el porqué de su renovación.

Se terminó el encuentro, con más sufrimiento del que se esperaba la parroquia aragonesa, pero consiguiendo los primeros 3 puntos de la temporada. El club ha hecho público que el objetivo no es otro que ascender y si el proyecto a dos años finiquita este, se tiene que empezar a ganar desde el principio. La mala primera parte del curso pasado mermó la gloriosa segunda vuelta, y si se hubiese conseguido 4 puntos más se hubiera ascendido directo. Este año  se vuelve a contar con la cantera, atentos con Alberto Soro.

El técnico tiene un estilo de juego con el que los jugadores parecen estar cómodos, se mantiene gran parte del bloque correspondiente al año pasado y lo más importante: la afición volverá a hacer rugir al león.

 

 

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