El Alcorcón se encuentra en un momento de gracia. Los alfareros consiguieron su primer triunfo en La Liga 1|2|3 el pasado viernes ante el Mallorca. Partido en el que se hizo patente la superioridad de los locales durante todo el choque. Pese a que los mallorquines venían de cosechar un pleno de victorias, Santo Domingo fue una olla a presión. Buen fútbol y equipo competitivo, todo ello gracias en gran parte a la novedad en el banquillo esta temporada, Cristóbal Parralo.

El partido dejó muchos detalles. Los alfareros comenzaron con iniciativa y una conexión en ataque maravillosa. Sangalli, Álvaro Peña, Nono y Jonathan Pereira se juntaban en zona de tres cuartos para combinar y volver locos a los zagueros visitantes. Especialmente relevante fue el papel de Sangalli, que desquició a Salva Ruiz por la banda derecha y dio a su equipo mucha profundidad y opciones combinativas. Además, el donostiarra trabajó en defensa durante todo el choque y ayudó a sus compañeros a aguantar la renta en el electrónico.

El gol llegó de la mano de los cuatro atacantes. La jugada nació desde el flanco izquierdo de Nono y acabó en la derecha en pase de la muerte de Sangalli, con Álvaro Peña como intermediario. Por su parte, Jonathan Pereira aportaría el oportunismo para empujar el esférico. El tanto alfarero facilitaría las cosas. El Mallorca, muy espeso durante todo el encuentro, trató de asediar la portería de Dani Jiménez sin éxito.

Parralo viene apostando por su once tipo

Dani Jiménez, Laure, Esteban Burgos, David Fernández, Bellvís, Dorca, Toribio, Sangalli, Álvaro Peña, Nono y Jonathan Pereira. Se trata del once tipo de Cristóbal, la alineación con la que pretende hacer cosas importantes durante este curso. Ante el Mallorca entró Aly Abeid en el flanco izquierdo por el sancionado Bellvís. Sin embargo, todo parece indicar que el técnico no tiene en mente cambiar su esquema, vistos los resultados que le está reportando.

Ante el Sporting tuvo la victoria en su mano. Un golazo de André Sousa en el último instante privó a los alfareros de estrenarse con victoria. En su segundo compromiso, los madrileños visitaban a un Málaga en alza. Ante uno de los candidatos al título, el equipo no se achantó y plantó cara. Blanco Leschuk anotó el tanto local pese a las intentonas del Alcorcón de asediar el arco defendido por Munir. Buenas sensaciones en ambos choques que se materializaron en una importante victoria ante el Mallorca.

Por lo tanto, cuatro puntos de nueve como balance inicial. Sus siguientes rivales serán Córdoba como visitante (domingo a las 20:00h), Deportivo en Santo Domingo y Cádiz en el Ramón de Carranza. Compromisos difíciles debido a las necesidades de los cordobeses de salir del pozo y el gran nivel mostrado de dos candidatos al ascenso como coruñeses y gaditanos.

Un aval para el banquillo

Cristóbal Parralo se convirtió en la gran novedad en el banquillo. La salida de Julio Velázquez obligó a la entidad a buscar un recambio de garantías y el cordobés fue el elegido. Comenzó como director deportivo en el RCD Espanyol tras terminar su dilatada carrera como futbolista. Entrenó a equipos como Girona y Deportivo, este último supuso su anterior club.

En el Deportivo dejó un gran trabajo hecho. Mantuvo líder al Fabril hasta su ascenso a técnico del primer equipo. Balance de ocho victorias (siete de ellas consecutivas), un empate y una derrota en diez jornadas disputadas. Cabe añadir que coincidió con su actual futbolista, Borja Galán. Le nombraron entrenador del primer equipo tras la marcha de Pepe Mel. No obstante, su paso por Riazor no marcó la misma huella. Tan solo dos triunfos y tres empates en 13 jornadas. La goleada por 5-0 en Anoeta supuso su cese.

Sin embargo, muchos deportivistas defendieron a Parralo durante su estancia en A Coruña. Solucionó conflictos como el de Emre Çolak en un entrenamiento con mano dura, algo que gustó entre la afición. Mantuvo su 4-2-3-1 habitual, fiel a lo que triunfó en el Fabril y con el que pretende imponer su sello en Alcorcón. Además, el Deportivo alcanzó buenos minutos de fútbol que, por mala suerte y situaciones desafortunadas, no se correspondieron con el resultado final.

Humilde y trabajador

Pese al reconocible 4-2-3-1, ya afirmó Parralo en una entrevista para El Desmarque que “en el Fabril cambiaba mucho: nunca he modificado la idea de juego, porque eso lo mantengo siempre, pero a veces jugábamos 4-3-3 y otras 4-2-3-1, o 4-2-3-1 en defensa y 4-3-3 en ataque. En eso somos bastante flexibles“, aseguró en su idea cuando se mantenía como entrenador del Deportivo.

Pese a la buena pinta que tiene el equipo, Cristóbal Parralo ha asegurado en la web del club que “nuestros objetivos deben ser a muy corto plazo, partido a partido. Nos marcamos llegar a esa cifra mágica que nos permita respirar y estar tranquilos, y lógicamente, si lo conseguimos pronto, ser ambiciosos y no ponernos techo”, afirmaba transmitiendo calma. En definitiva, humildad y trabajo atesoran al nuevo ídolo del banquillo alfarero.

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