El sello de Juan Ramón López Muñiz en el Málaga CF

La relación de Juan Ramón López Muñiz con la Segunda División española es una historia de amor que perfectamente podría llevarse a la gran pantalla. Y es que el técnico, natural de Gijón, se estrenó en los banquillos de la categoría de plata en 2006 y desde entonces ha mejorada casi todo lo que ha tocado.

Así, en la temporada 2007-2008, en su segunda temporada en el banquillo del Málaga CF, alcanzó su primer ascenso. Después de aquello, entrenó en Primera al Racing de Santander, siendo el primer entrenador del club en disputar la Copa de la UEFA, y también al Málaga CF, con el que logró mantenerse. Se reclutó de nuevo con Juande Ramos como segundo entrenador en el FC Dnipro, volviendo a sus orígenes, ya que en sus inicios también formó parte del cuerpo técnico de Ramos en el Espanyol y en el Málaga.

Y regresó a la categoría de plata. Lo hizo en la AD Alcorcón, a la que llevó a la séptima plaza, quedando empatados a puntos con Osasuna, que disputó el playoff y terminó ascendiendo. Y tras aquello, marchó al Levante UD, al que también ascendió a Primera División. Ahora ha regresado al punto de partida, a aquel Málaga CF al que llevó al cielo en 2008. Con los malaguistas busca su tercer ascenso a la máxima categoría.

Riqueza y rigor táctico, máximas del técnico asturiano

El manual de Muñiz está cargado de anotaciones, las que marcan el camino a seguir por sus equipos. Aquellas que indican las señas de identidad de sus conjuntos, esas que dirigen al éxito. Entre ellas, sin duda, la riqueza táctica y el rigor a la hora de aplicarla sobre el verde. Los equipos del técnico asturiano quizá se alejen de la vistosidad y el juego alegre, pero plasman el trabajo del capitán de la nave para mostrar conjuntos sin apenas fisuras. El orden y el rigor táctico se manifiestan en cada uno de sus proyectos y encontrar huecos en el entramado defensivo que dispone se convierte prácticamente en una quimera.

Muñiz

Foto de malagacf.com

El trabajo es innegociable, el esfuerzo debe estar garantizado. No le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones sobre aquellos que no se amolden a su plan. Juan Ramón López Muñiz es un líder, y es que suele conseguir que los integrantes de sus plantillas alcancen el convencimiento pleno en sus ideas para remar todos en la dirección que indica el libro de su entrenador. En ello residió la fortaleza como grupo de aquel Málaga de hace una década, del Alcorcón que casi alcanza el playoff o del Levante que consiguió ascender mostrando una autoridad inusitada.

De todo ello pretende impregnar Muñiz a su nuevo y remozado Málaga. Poco importa la gran reestructuración llevada a cabo a orillas de la Costa del Sol. En segundo plano quedan los nombres que componen el proyecto del club malacitano. Con una plantilla que se ha terminado cerrando apurando los límites del mercado y con limitaciones por los problemas con el límite salarial, Muñiz ha logrado transmitir sus ideas al vestuario en un tiempo récord.

Unas señas de identidad alcanzadas en tiempo récord

Y esto ya alcanza su extensión al terreno de juego. Cuatro jornadas han bastado para que todos hayan podido observar el sello de Muñiz en su nuevo proyecto. Pleno de victorias, todas ellas por la mínima, encajando únicamente un tanto en contra y maximizando el valor de sus aciertos en ataque. La temporada es larga, el bache llegará, como llega a todos los equipos normalmente en una categoría tan disputada y larga como es la Liga 1|2|3. Para el Málaga, cuando llegue, lo hará evitando las dudas que suelen asaltar a aquellos que no tienen lo que sí posee este equipo: una idea, un proyecto, una convicción. Y esa capacidad competitiva tan necesaria en la liga en la que precisamente esa virtud diferencia a los equipos llamados al éxito. El Málaga tiene a Muñiz. Y esa afirmación ya le coloca como aspirante a todo desde el inicio.

Deja un comentario