Nuevo varapalo en forma de derrota para el Sporting de Rubén Baraja. El solitario gol de Rubén García, ex jugador del conjunto asturiano, apeó a un equipo escaso de ideas y sin capacidad de reacción. Ocho puntos de 18 que sitúan al cuadro gijonés décimo en liga, a seis del ascenso directo.

Baraja salía de inicio con un sólo cambio con respecto al empate ante el Numancia. Carmona esperaría su turno desde el banquillo para dar entrada a Álvaro Jiménez. Partiendo con ese esquema, los visitantes cuajaron una correcta primera mitad ante Osasuna. Hubo ritmo, presión adelantada por ambos equipos y la sensación de que se respiraba un ambiente de partido grande.

Sporting

Sin embargo, en la segunda mitad todo se torció. Comenzó a ser especialmente notable la actuación del central Álex Pérez, algo que no suponía un buen síntoma. El Sporting retrasó su presión y esperó en campo rival las acometidas de Osasuna. Los locales, con Kike Barja y Rubén García a la cabeza, cuajaron minutos de gran nivel e hicieron méritos para adelantarse. El premio llegaría gracias al segundo de ellos. Una falta directa botada a la perfección selló el 1-0 que sería definitivo.

Nacho Méndez como primer vértice del triángulo

Baraja le confió las llaves de su medio campo a Nacho Méndez. El jugador criado en la cantera sportinguista desempeñó el puesto de pivote. Basculaciones en defensa a ambos lados e iniciación del juego fueron sus señas de identidad. A nivel defensivo estuvo bien, pues ayudó mucho a Canella y Molinero, especialmente en la primera mitad. En ataque, el de Luanco lo intentó pero sufrió la falta de ideas ofensivas que padece su equipo.

Cris Salvador y André Sousa completaban el triángulo. El primero de ellos actuaba de nexo de unión entre Nacho y el propio Sousa, mientras que el luso ocupaba posiciones más adelantadas. En la presión llegaba hasta la línea de Djurdjevic para achuchar al rival. Tras ser superada esa primera presión, el portugués volvía a la altura de Cris Salvador para ayudar.

En la segunda mitad, Cris Salvador y Nacho Méndez se vieron desbordados. La presión de Osasuna y la superpoblación en el centro (Íñigo, Oier, Rubén García, Brandon, Kike Barja) angustiaron al Sporting. Fruto de ello llegó la falta que adelantaría al cuadro rojillo. Roberto Torres, que entró en la segunda mitad, superó a Nacho Méndez y provocó que este cometiera falta. Una escena que reflejaba los problemas de los asturianos. No salían de su campo, sin ideas en ataque y con un Álex Pérez que no podía seguir salvando a los suyos él solo.

Los cambios no ayudaron

Rubén Baraja no acertó con sus ajustes. El primero de los cambios era esperado. Un titular como Carmona tenía que estar en el césped. Aquí llegó la primera variación sobre el esquema. En lugar de cambiar pieza por pieza, retiró a André Sousa y Lod se desplazó a la posición de interior. El finlandés, que no estaba cuajando un gran encuentro, perdió aún más protagonismo y no ayudó ni en ataque ni en defensa.

Fruto de ello, sería sustituido por Blackman. Baraja apostaba por un delantero y cambió al sistema 4-4-2 con el británico y Djurdjevic arriba. De nuevo con resultado fallido, pues el Sporting perdió presencia en el centro del campo, algo que le perjudicó tanto en defensa como en la creación de juego. Contaba con muchos atacantes pero sin nadie que hiciera que el balón llegara a ellos. Conclusión: nula reacción final y comodidad por parte del Osasuna.

Antes del cambio de Blackman, Geraldes sustituyó a Molinero. El lateral había ofrecido una buena versión, especialmente en la primera mitad, pero el gran nivel que estaba desplegando Kike Barja le desgastó mucho. En definitiva, no se podrá criticar a Baraja por inoperancia, pues el técnico movió piezas. Pese a ello, los resultados no fueron lo esperado.

Tranquilidad dentro de cierta preocupación

Pese a las dudas y la inquietud en Gijón, el Sporting marcha décimo en la clasificación, a tan solo tres puntos de los playoffs de ascenso. Sin duda ese es el objetivo tras haberse quedado a las puertas el pasado curso. El equipo ha logrado dos victorias ante rivales, a priori, asequibles. Venció al Nástic, que marcha decimoctavo, y al Extremadura, vigésimo, al que además solo consiguió meter mano cuando el colegiado expulsó a Djaló.

Se trata del quinto equipo menos goleado. En ataque lleva 37 remates, 15 menos del promedio que marca la media de los equipos de la liga. Con seis goles a favor en seis partidos, los de Baraja padecen ciertos problemas en ataque que deben solventar. Pese a que el técnico no es proclive al juego de combinación, el conjunto asturiano tampoco encuentra recursos para atacar por otras vías. Únicamente las genialidades de Carmona y las buenas aptitudes de Djurdjevic para sacar provecho de cualquier pugna están brindando a los de Gijón opciones en el plano ofensivo. Además, el siguiente rival no es precisamente un equipo asequible. La UD Las Palmas visitará El Molinón el próximo sábado a las 18:00h.

Deja un comentario