La historia los encumbra

A lo largo de la historia del fútbol, los dorsales y las demarcaciones en el campo han acabado yendo de la mano. Hoy por hoy es más complicado, debido a los grandes acuerdos comerciales con los patrocinadores. El nuevo concepto de fútbol moderno ha dado cabida a acuñar nuevos y altos números para estamparlos tras las camisetas. Pero no hace tanto tiempo, incluso ahora, se podía adivinar quién era el defensor, el extremo o el delantero sólo con fijar la mirada en la espalda del rival.

Los portadores de la ’10’ suelen ser los jugadores emblema, los que atesoran la calidad necesaria para ‘echarse a la espalda’ el peso del equipo. Cuando la afición busca una solución porque el encuentro se atasca o los goles no llegan, siempre suele buscar al ’10’ ya que su infundado talento ha de ser el ingrediente necesario. A veces, el simple nombramiento del 10 dota de unos galones simplemente extraordinarios. En la historia de este deporte, multitud de jugadores calificados como los mejores de su historia han sido designados con ese mágico dorsal.

Diego Armando Maradona, Zinedine Zidane, Lionel Messi, Ronaldinho, Pelé o Riquelme han dejado escrito en los anales de este mundo auténticas hazañas y grandiosos logros portando dicha casaca. Todos ellos se posicionaban detrás del delantero, sin una posición fija, dejando que su ingenio y talento fueran los encargados de situarlos en el campo. También a lo largo de la historia, sobre todo la reciente, ha habido grandes ‘dieces’ que han sido delanteros goleadores como Zlatan Ibrahimovic, Diego Forlán o Wayne Rooney, desmarcándose así del canon anterior.

Los representantes de la figura clásica del ’10’ en la Liga 1|2|3

En esta Liga 1|2|3 podemos encontrar equipos históricos que han contando en sus filas con grandes y exitosos jugadores a lo largo de su vida. Equipos con muchas temporadas en la élite del fútbol español, incluso en la élite europea, que a pesar de no encontrarse en su mejor momento, tienen nombres ocupando ese dorsal que perfectamente encajan con la descripción anterior. Jugadores con clase, oficio, gol, desparpajo, talento innato o nobleza que se encargan de defender a su institución a ultranza. La gran variedad de estilos de juego, escuelas y formaciones con las que contamos, han dado lugar a multitud de roles que tienen estos futbolistas.

10

Juan Carlos Real, con el Almería

Nos encontramos con genios capaces de ocupar cualquiera de los perfiles por detrás del delantero y con una visión periférica del juego. Esto les ha permitido retrasar incluso su posición al área de creación. Su buen golpeo a balón parado y su capacidad de lectura de los partidos son otras de sus armas destacadas. Ilusionistas que se dedican a dejar pinceladas de su magia por el verde, dando paso a la creatividad con su venerada mente y su excelsa calidad. Dueños del 10, como Campillo, Juan Carlos Real, Alejandro Alfaro o Gonzalo Villar podrían entrar perfectamente en esta categoría.

La vertiente vertiginosa del ’10’

Extremos vertiginosos como Saúl Berjón, Antonio Puertas, Nono o Kike Márquez tienen la virtud de de jugar por ambas bandas. Auténticos puñales capaces de desatar la locura en un dócil encuentro o dotados de la capacidad de doblegar a la contra a cualquier rival en su estadio. Futbolistas tan desbordantes que requieren dos o incluso tres marcadores. Rapidez y desborde al servicio del espectador. Estos jugadores son la personificación del jaguar, dotados de un potente tren inferior que les permite estar una o dos marchas por encima del resto. Mención aparte para Carlos Carmona, un “Guaje mallorquín” que lleva ya 6 años en Gijón, y que empieza los partidos como extremo, pero acaba donde el esférico se mueva. Goles, talento y oficio avalan al balear.

Versiones conservadoras pero magistrales del ’10’

Jugadores con un compromiso indudable, líderes naturales que se encargan de aportar la entereza, la serenidad y las soluciones que el equipo necesita. Jugadores que tienen un rol vital en la escuadra y que saben interpretar con claridad e inteligencia las situaciones en todos los tramos del partido. Futbolistas como Javi Ros y Roberto Torres, hacen honor a esta acepción. Disciplinados en el juego y brillantes en lo táctico, jugadores que los entrenadores pondrían en el once titular incluso con una fractura en cualquiera de sus sólidos huesos. Emblemas que se sienten cómodos siendo dueños y señores del centro del campo, sabiendo elegir siempre la opción correcta. Físicamente tienen unas condiciones bárbaras que les permiten competir en casi todos los choques de la competición regular.

El ’10’ más ofensivo, también presente en la Liga 1|2|3

Por último, goleadores contrastados en Europa como Roman Zozulya y Sergio “El Chino” Araujo han decidido adoptar esta remera legendaria, a la que quieren bañar de goles y triunfos. Delanteros que no sólo aportan goles, sino que se asocian de una manera fantástica con la línea anterior y que interpretan perfectamente el rol del atacante moderno. Rápidos en las asociaciones, y más si cabe en la finalización. Países del este de Europa como son Ucrania y Grecia, han comprobado de que son capaces ambos. El Chino ya vivió un ascenso con la UD Las Palmas, y este año espera repetir.

Es muy improbable, casi imposible, que haya una segunda categoría con la transcendencia y el nivel que tiene esta Segunda División española. Jugadores, estadios y masas sociales imponentes hacen que brille por sí sola. Si a eso le añadimos la épica de los jugadores que llevan los míticos dorsales número 10, tenemos un cóctel perfecto de fútbol, pasión y talento.

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