La UD Almería, más equipo que nunca

Seis jornadas han transcurrido de la Liga 1|2|3 y la UD Almería ya comienza a ilusionar a su afición. No lo hace además por los nombres que componen su plantilla, no es ese el punto diferencial. Por contra, cuentan los rojiblancos con un técnico de la casa, Fran Fernández, que tras haber hecho méritos en diferentes etapas discontinuas al frente del primer equipo y continuadas con el filial, se ganó ser el líder del nuevo proyecto y su método comienza a dar frutos.

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Saveljich, Andoni López, Adri Montoro, Romera, Juan Ibiza, Narváez, Corpas, Arzura, Rioja, Juan Carlos, Aguza, Yan Eteki, De la Hoz y Álvaro Giménez constituyen los fichajes veraniegos, junto a un Samu de los Reyes que cayó lesionado en pretemporada y a Chema y Sekou, los chicos del filial que han demostrado en pocos encuentros estar capacitados para sumar en una plantilla de la categoría de plata. Nombres que a priori no destacaban para conformar una plantilla de nivel en una competición tan exigente como lo es la Segunda División española pero que vienen demostrando en tan sólo seis fechas que el nombre no lo es todo.

Fran Fernández está formando un equipo en mayúsculas

Y es que, como siempre se encarga de recordar Juan Antonio Anquela, en Segunda División la palabra clave es competir. Y Fran Fernández tenía claro desde el inicio que sobre esa base debía cimentar su proyecto. Una pretemporada en la que la máxima fue crear un grupo fuerte y unido, adquirir los automatismos sobre los que se debía basar el juego del equipo y dotar de compromiso y fe a los jugadores en dicho patrón.

Las primeras jornadas no fueron positivas en cuanto a resultados, incluso aparecieron las primeras dudas en torno al equipo y a su técnico en la capital almeriense y los nervios hicieron acto de presencia, incluso en alguien tan sereno como lo es Fran Fernández. Sin embargo, el equipo ofrecía señales positivas en su juego y en Málaga llegó el punto de inflexión. No fue en liga, fue en Copa, pero el equipo mostró personalidad y fe en sus posibilidades en un estadio complicado como La Rosaleda, apeando al líder de la competición liguera en su feudo. El equipo creyó, tomó impulso, Fran volvió a ser reconocible y el conjunto rojiblanco dio continuidad a aquella victoria ante el Real Zaragoza y el CD Numancia.

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Precisamente ante el Real Zaragoza se sentó Fran por primera vez la pasada temporada en el banquillo y consiguió una victoria holgada y convincente, pese a que Lucas Alcaraz ya esperaba para tomar su relevo. Debe ser el equipo maño uno de los preferidos a los que enfrentarse por el técnico almeriense, ya que siempre le ofrece respiro. Jamás habían ganado los indálicos en Soria en competición liguera, pero lo consiguió en esta ocasión y lo hizo por méritos propios, y sobre todo mostrando todas las virtudes que la categoría requiere.

Y es que el Almería, hasta el momento, se está mostrando como un conjunto serio, cimentado sobre la cultura del esfuerzo, de la unidad y el compromiso. Cualidades y virtudes que la experiencia demuestra son vitales para sobrevivir en el vaivén que constituye la categoría de plata y no verse devorado por ella.

Optimismo, con prudencia

De esta forma el club presidido por Alfonso García Gabarrón se encuentra instalado en el optimismo, pero su técnico no se cansa de recordar la importancia de la prudencia. Con 7 puntos, no se ha conseguido nada, por lo que es importante recordar que si no se mantiene el nivel como equipo mostrado en las últimas jornadas y la progresión ascendente, los problemas volverán a aparecer.

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En cualquier caso, existen motivos para el optimismo. Desde la seguridad que continúa transmitiendo el guardameta René Román, a la que transmite Saveljich junto a Juan Ibiza en el centro de la defensa o la frescura que aportan Romera y Andoni López en los laterales. El despliegue, conocimiento del juego y capacidad de recuperación de Yan Eteki, al que puede acompañar cualquiera entre De la Hoz, Aguza o Arzura. Es sin duda una de las sensaciones del conjunto rojiblanco esta temporada, con un rendimiento inesperadamente elevado.

Con una segunda línea ofensiva en la que se han descubierto dos extremos procedente del Marbella de Segunda B como José Corpas y Luis Rioja, que se han adaptado a velocidad de crucero a lo que exige una categoría superior, o un Juan Carlos que aumenta sus prestaciones progresivamente con un Chema Núñez que le aprieta con sus destacadas actuaciones cada vez que hace aparición sobre el verde. En punta, como casi todos los equipos de la categoría, el gol no es un valor asegurado. Sin embargo, Álvaro Giménez está garantizando trabajo, esfuerzo y calidad, aunque le esté fallando la definición, y Sekou cada vez que ha aparecido ha dado muestras de una proyección prometedora.

Motivos para creer

Así, si el equipo se consolida, se mantiene reconocible, mantiene virtudes y afronta unido los momentos complicados que a buen seguro llegarán, es posible que el conjunto rojiblanco, pese a los agoreros pronósticos de inicio de temporada, sufra menos de lo que venía haciendo en las últimas temporadas. Un respiro que la afición almeriense agradecería, así como poder disfrutar por fin una temporada con su equipo. Las bases están sentadas. El tiempo confirmará sensaciones.

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