Nadie puede negar la evidencia. Dani Hernández ha sido uno de los grandes porteros de la Segunda División en España en los últimos años. Teniendo claro eso, ahora habría que profundizar un poco en el tema, puesto que su situación y la del Tenerife han tenido muchos altibajos en estos últimos tiempos.

 Una posición desagradecida

Dani, como todos los porteros, tienen algo en contra, que es, casualmente, lo que implica ser portero. La memoria en el fútbol es muy corta y, a largo plazo, prácticamente desaparece. Que un guardameta salve a su equipo con paradas casi inesperadas o penaltis, es celebrado al momento, pero un error les condenará para siempre. Que se lo digan a Iker Casillas, que pasó de ser el mejor portero del mundo a pasar desapercibido en poco tiempo.

Pues Dani Hernández tiene esas cosas. En muchas ocasiones, sobre todo en la temporada en la que el CD Tenerife se encontró con un posible ascenso, las paradas del venezolano levantaban a la afición blanquiazul de sus asientos, celebrando cada parada suya como un gol del equipo. No obstante, un error, que durante aquella época era menos habitual y se veían, sobre todo a balón parado, despertaba en la afición un sentimiento contradictorio de disconformidad con el jugador por algunos errores, a la vez que una inmensa alegría cuando cumplía su misión, que era la de evitar encajar.

De héroe a villano

Esa contradicción es la que ha vivido el portero internacional venezolano desde que está aquí en la isla, y más, teniendo en cuenta que sus posibles sustitutos son de la isla, de la cantera tinerfeña. La gente suele pedir cabezas cuando ve un error, sin tener en cuenta que puede ser un síntoma de la mala situación del equipo. Si no te salen bien las cosas, la frustración aparece.

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Ante el Córdoba, Dani Hernández hizo unas siete paradas, entre ellas, un penalti detenido con los pies, el cuarto que para desde que defiende los colores del CD Tenerife o el séptimo que no le marcan de los 21 a los que se ha enfrentado en la portería tinerfeña. La seguridad que mostró en el Nuevo Arcángel se dio muchas veces a lo largo de su carrera en la isla, pero en los últimos tiempos no era nada habitual.

Con la llegada de José Luis Oltra y la necesidad de mejorar de un club instalado en una mala racha de resultados, se hace muy necesario el regreso de la mejor versión de Dani, la vista durante la sexta jornada y la que los aficionados del CD Tenerife desean que mantenga. Que Dani Hernández recupere su nivel es vital para que el conjunto tinerfeño vuelva a la senda de los buenos resultados y Córdoba fue un punto de inflexión.

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