En unión y libertad

La República Argentina ha regalado célebres personajes al ámbito de la cultura. Disciplinas como la literatura, la música o la interpretación  han dado lugar a genios como Julio Cortázar, Charly García o Ricardo Darín. En esta tierra de pasión descontrolada, en la que sus gentes conviven bajo un clima de amor incondicional hacia su país, el delirio campa a sus anchas.

Los europeos contemplamos atónitos el fervor que les caracteriza, mientras ellos nos tildan de “pecho fríos” a la hora de actuar en nuestra vida cotidiana. Si hay algo que encuentran en común la mayoría de habitantes del estado argentino, desde Tucumán hasta la Patagonia, es el fútbol.

El deporte rey

Para el argentino el fútbol es un patrimonio cultural, y empatizan de tal manera con el juego que abarrotan los estadios, aledaños y lugares de encuentro. El jugador que actualmente gobierna el planeta fútbol es rosarino y las dos grandes mentes que cambiaron la manera de entenderlo, también (Menotti y Bilardo). Grandes rivalidades como Boca y River, Racing e Independiente o Rosario Central y Newell´s han acompañado a la historia del deporte en el país.

Junto a los grandes clásicos se encuentran excelsos periodistas, hinchas, directores técnicos y sobre todo futbolistas que lo han encumbrado. Ese halo de gloria que surgió, pronto emigró a Europa. El país donde más futbolistas argentinos llegan es España, ya que tiene el beneficio del idioma.

El idilio peninsular

La llegada masiva de sensacionales futbolistas a la península ibérica es casi una tradición. El jugador destacado de la Super Liga argentina, desembarca en España para seguir con su carrera en Europa. La importancia del idioma y el clima, lo convierten en un ecosistema perfecto para que jugadores y familias encuentren una base donde cimentar su figura.

El buen nombre del fútbol español, ha hecho que lleguen incluso a la Segunda División. Ilustres argentinos que ahora triunfan por Europa como Leo “el ciclón” Ulloa y Mateo Mussachio, jugaron en la categoría en Almería y Villarreal respectivamente. Internacionales de la talla de Gustavo López, que terminó su carrera deleitando en Carranza con sus cualidades técnicas, y el emblema Fabián Ayala, que devolvió al Real Zaragoza a la élite. Aunque el ejemplo más reciente, es el de Óscar Trejo que el año pasado consiguió ascender con el Rayo Vallecano, después de venir de jugar en Toulouse.

Argentinos en la Liga 1|2|3 arribados con trayectoria en su país

Alrededor de una veintena de futbolistas argentinos se encuentran en la categoría de plata del fútbol español. Algunos de ellos son claves en las onces y aspiraciones de sus equipos.

Argentina

Blanco Leschuk

Dentro de esta corriente, se dividen involuntariamente en los que tienen trayectoria en su país y los que llegaron a las inferiores de equipos grandes. Hombres como Gustavo Blanco (Mendoza), Cristian Álvarez (Rosario) o Sergio Araujo (Neuquén), han militado en la Primera División Argentina. Los dos últimos llegaron a España de la mano de Rosario Central y Boca Juniors, siendo muy jóvenes, aunque atajaron y golearon respectivamente en etapas posteriores en San Lorenzo y Tigre.

El caso de Gustavo Blanco es más desconocido ya que el natural de Mendoza se dio a conocer en Arsenal de Sarandí, y llegó al antiguo continente por el este. Llegó al Anzhi ruso, luego probó una mini aventura africana en Marruecos, de ahí arribó en Suecia para posteriormente afincarse en Ucrania donde triunfaría en el Karpaty y firmaría por el Shaktar Donetsk, equipo que lo  ha cedido al Málaga.

Jóvenes de Argentina que llegaron a las inferiores de los grandes

Otros, como Fede Varela (Buenos Aires) y Fede Cartabia (Rosario), cruzaron el charco muy jóvenes en busca de seguir la estela de otros tantos que se empaparon de la escuela española y dieron el salto a la élite.

Argentina

Fede Cartabia

Cartabia llegó en juveniles a Valencia, donde terminó esa etapa y jugó en el filial. En años posteriores fue cedido al Córdoba y Deportivo, este último ejercería una opción de compra tras cederlo al Sporting de Braga.

Su tocayo llegó a los 17 años a Vigo, y siendo Julen Lopetegui seleccionador sub-21, lo descubrió. El técnico vasco, cuando empezó a dirigir al Porto, lo reclamó y el de Buenos Aires terminó fichando por el club luso. Este año se estrena en el fútbol profesional español de la mano de otro debutante, el Rayo Majadahonda.

El equilibrio perfecto

Esta combinación de pasión desmedida sudamericana con la serenidad europea, hacen que fútbol español se encuentre en un equilibrio perfecto. Seguirán llegando, y lo que un servidor  espera algún día, es que seamos nosotros los que aportemos talentos allí, ya que nuestro deporte seguro que avanza a unos límites inimaginables.

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