Juan Antonio Anquela, un general con una excelsa experiencia vital

Se dice del general que es aquel que desempeña el cargo de mayor responsabilidad o autoridad. Es indiferente el organismo, el general es la máxima autoridad. Aquel que manda sobre sus tropas, en el caso del ejército. El que dirige a un grupo, en cualquier ámbito de la vida. El encargado de hacer funcionar a un equipo, si hablamos de fútbol. Y Juan Antonio Anquela es el actual general del Real Oviedo. Su autoridad está avalada por una excelsa experiencia y por una riqueza de conocimientos que pocos (o ninguno) poseen en la categoría de plata.

El técnico linarense está curtido en mil batallas. Como futbolista, el bueno de Anquela se desenvolvía en el extremo. Se caracterizaba por su velocidad, capacidad para asistir y llegada a gol. El Real Jaén, el Úbeda CF, Elche CF, Albacete Balompié, Linares CF, Córdoba CF, Torredonjimeno CF y CD Iliturgi disfrutarían de las cabalgadas de un Anquela que terminó su etapa como jugador donde la inició, en el Real Jaén.

Si como jugador su nivel fue alto, como entrenador no lo es menos. Sus inicios fueron precisamente en el Real Jaén, con el que como segundo técnico al lado de Tolo Plaza, disputó seis fases de ascenso a Segunda. Y ascendió en dos ocasiones. También dirigió al equipo jiennense en diferentes etapas y después, en sus inicios, a otros como la SD Huesca, UD Melilla o Águilas CF.

Alcorcón como inicio de una trayectoria sobresaliente

Pero los focos se dirigieron a Juan Antonio Anquela en la temporada 2009-10. Su segunda temporada completa con la AD Alcorcón, cuando no sólo es protagonista de una gesta mayúscula al eliminar al Real Madrid en 1/16 de Final de la Copa del Rey, con un 4-0 histórico en Santo Domingo, sino que además consigue ascender al conjunto alfarero a Segunda División. El ‘Alcorconazo’ es historia viva de nuestro fútbol, una fecha inolvidable. ‘Anquelotti’, además, no sólo no sufre en la categoría de plata, sino que bordea el playoff en su primera temporada. Y lo disputa en la segunda, con un Alcorcón que finaliza en cuarta posición la temporada. Cae en la fase de ascenso ante el Real Valladolid, pero exprime los recursos del equipo. En aquella temporada gana el Trofeo Miguel Muñoz, totalmente merecido por lo demostrado con el conjunto amarillo.

Anquela

Anquela, dando órdenes en la banda | El Comercio

Su excelente trabajo le ofrece la oportunidad de firmar por el Granada en Primera, aunque es destituido en Enero. Así, en 2013, regresa a su categoría fetiche, dirigiendo durante dos temporadas al CD Numancia. En Soria aplica su conocimiento para mantener dos temporadas en zona tranquila al equipo. Incluso, en su primera temporada bordea de nuevo las posiciones de playoff. En 2015 marcha al Huesca, en su segunda experiencia en el banquillo de El Alcoraz, al que llega en Noviembre en una situación delicada y logra salvar con holgura. En la siguiente temporada, lleva a los oscenses a disputar su primera fase de ascenso a Primera, en la que cae ante el Getafe. Sin embargo, siembra las bases de un ascenso que los aragoneses conseguirían una temporada después, ya con Rubi en el banquillo.

La apuesta del Real Oviedo por una garantía para su banquillo como Anquela

Nadie sabe si Anquela hubiera conseguido llevar también al Huesca al ascenso de haber continuado. Pero el linarense se encontró con una oferta del Real Oviedo, que consideró irrechazable. Pese a que ya antes había anunciado su marcha del conjunto oscense, todo hacía indicar que el motivo no podía ser otro que una oferta más atractiva. Ella, unida al desgaste de dos temporadas en el mismo club. Y es que el Real Oviedo es un histórico del fútbol español y el reto de devolverlo a Primera División, mayúsculo e ilusionante.

En su primera temporada a orillas del Tartiere, la pasada, Anquela tuvo que lidiar con diversos inconvenientes. Tuvo que adaptar su estilo al de sus jugadores, para terminar jugando con tres centrales y dos carrileros. Y es que su sistema habitual 4-2-3-1 no terminaba de funcionar con las piezas de las que disponía. Así, el técnico se adaptó, viró su idea y trató de llevar al equipo carbayón al objetivo. Lo hizo a través de una adaptación a las características del equipo, de los futbolistas. La idea funcionó y los asturianos lograron enderezar el rumbo, aunque al final no fue suficiente para alcanzar la fase de ascenso.

Segunda temporada en Oviedo en busca de recuperar hueco en la élite

En esta segunda temporada, nuevamente Anquela ha vuelto de inicio a su idea del 4-2-3-1, ya sea con Toché o Joselu en punta. Con dos extremos veloces y de gran golpeo, como Bárcenas y el capitán Saúl Berjón, escudados de inicio por Boateng, Tejera y Javi Muñoz, ante la baja por lesión de Ramón Folch. Folch regresó, pero Tejera también ha tenido problemas en forma de lesión y la sala de máquinas no termina de carburar con la idea de base de su técnico.

Anquela

Anquela, agitado en el banquillo

Así, y viéndose de nuevo ante situaciones adversas, Anquela vuelve a analizar a su equipo. Así, se adapta en cada partido a las necesidades, corrigiendo deficiencias y tratando de minimizar riesgos para perseguir objetivos. Prueba de ello son las últimas jornadas, en las que el técnico ha comenzado a introducir de nuevo esa variante de 5 atrás. En ella, Javi Hernández sale reforzado y muestra su valía para el equipo en el centro de la zaga.

Riqueza de recursos para replantear los encuentros

En la última jornada, comenzó perdiendo en el Tartiere ante Osasuna y de nuevo tuvo que girar su planteamiento. Había iniciado con tres centrales y dos carrileros y recién comenzada la segunda mitad detectó la solución. Retiró a Forlín del verde, para dar entrada a Ibra Baldé y transformar un 5-2-3 en un 4-4-2. Su decisión tuvo efecto y los carbayones encontraron la remontada y el fútbol.

Una muestra más de la riqueza de conceptos de Juan Antonio Anquela, que persigue nuevamente el ascenso del Real Oviedo. Busca devolver al club ovetense a la máxima categoría. Aunque la competitividad, igualdad y dificultad de los rivales en esta categoría de plata dotan al objetivo de una dificultad extrema. Sin embargo, contar en el banquillo con la experiencia, sabiduría y riqueza de recursos de un técnico como ‘Anquelotti’ aumenta sin duda las posibilidades. Con él todo es posible. Y persigue su primer ascenso a Primera, algo que por trayectoria ya merece.

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