La Segunda División es una autentica maravilla. Tan pronto estás arriba, como te encuentras con una racha negativa y te metes abajo. El objetivo de muchos de los equipos es regresar el año que viene a la Primera División, pero no es nada fácil. Sobre todo para los recién descendidos, que tienen esa obligación y cualquier cosa que no sea el ascenso, se considerara fracaso.

Un técnico unido al éxito como punto de partida

Cuando Juan Ramón Lopez Muñiz cogió las riendas del Malaga CF, en la Costa del Sol se frotaban las manos. Tras hacer una temporada más que triste en la Liga Santander, la directiva confió en el técnico asturiano.

Tras varias jornadas disputadas, el Málaga se ha mostrado un rival casi intratable. Por ello, vamos a analizar su plantilla y los jugadores clave que tiene en cada posición.

Un bloque construido desde la seguridad defensiva

La portería es una de las zonas clave si quieres regresar. Para ello, la Dirección Deportiva malacitana contrató a Munir. Casi inédito la temporada pasada en el Numancia, colapsado por la gran sombra de Aitor Fernández (ahora en el Levante), es el titular este año. Su suplente es otro portero fuera de clase, como es Pawel Kiesek. El polaco, ex guardameta del Córdoba, es un suplente de garantías para el internacional marroquí.

Una de las gratas sorpresas para la defensa blanquiazul ha sido la de Pau Torres. El joven central cedido por el Villarreal hace una pareja espectacular junto a Luis Hernández. Potencia y clase en la salida del balón a partes iguales. Para sustituirles, Diego González y David Lomban son recambios que siempre cumplen.

Los laterales del Málaga bien merecen esta mención. Con Juankar lesionado, Fede Ricca se ha hecho con el brazalete de capitán y la titularidad. Y es que el italouruguayo cuenta con la total confianza de Muñiz y es el lateral izquierdo titular. Mientras, en la otra banda, la competencia es mayor. Cifu comenzó siendo el lateral elegido, pero el canterano Iván Rodriguez se ha hecho con el puesto demostrando un descaro y una calidad ofensiva destacable para su corta edad (22 años). La lesión de Cifu le abrió la puerta de la titularidad y está cumpliendo con creces.

Una medular que mezcla músculo y calidad

A la hora de la salida del balón, el Malaga tiene verdadera calidad. Adrián Gonzalez. Zurdo de gran calidad y conocido de sobra en el fútbol español. El madrileño forma un gran doble pivote con Alfred N’diaye. Construcción y destrucción. El senegalés, cedido por el Villarreal, es todo un portento físico y su labor, tanto ofensiva, como defensiva, hace que el Málaga sea uno de los equipos menos goleados de la Liga 1|2|3. Para suplir a estos dos buenos jugadores, Muñiz cuenta en sus filas con  Bouhlaroud y Medhi Lacen, que no han contado de momento con muchos minutos, pero que cuando los tienen, salen con ganas de demostrar que quieren un puesto.

El verano fué muy incierto para Juampi Añor. Su deseo de abandonar La Rosaleda casi propicia la salida del “10” malacitano, pero por suerte para los blanquiazules, se ha quedado. Y está en un estado de forma increíble. Con esa velocidad y clase que le caracterizan, el venezolano es un habitual en la banda derecha. En la otra banda, un regreso soñado. Tras sus aventuras por Inglaterra, Alavés, Betis o Getafe, Dani Pacheco ha vuelto a su ciudad natal. Calidad infinita y un gran golpeó de balón parado hacen que las bandas del Málaga sean de las mejores de la competición.

Mientras, esperando la oportunidad en el banquillo está Javier Ontiveros. Tras su periplo como cedido en el Real Valladolid, el marbellí empezó la temporada con dudas, pero las ha ido disipando con el paso de los partidos y poco a poco va entrando con mas asiduidad en los planes de Muñiz. Y eso, con la frescura que puede aportar Mula cuando se recupere.

La delantera, una apuesta ganadora para el Málaga

La sorpresa de este año en el Málaga la hemos tenido en la delantera. Su nombre, Gustavo Blanco Leschuk. El jugador cedido por el Shakhtar Donetsk está dando un gran rendimiento, ya que ha sido el encargado de marcar 6 goles. En un equipo que no destaca precisamente por ganar sus partidos por una gran diferencia de goles, los tantos del tiburón son oro.

Su habitual compañero suele ser el joven Jack Harper, otra de las sorpresas en la delantera malacitana. Tras una gran temporada el año pasado en el Atlético Malagueño, el escocés se ha ganado la opción de ser uno de los titulares en este gran equipo. Esperando su momento, en el banquillo aguardan Mamadou Koné y Héctor Hernández, ambos cedidos por Leganés y Atlético de Madrid respectivamente.

Con todo ello, el Málaga se ha convertido en un bloque sólido, compacto y fiable. Y todo ello a una velocidad inusitada. Un engranaje casi perfecto del que gran parte del mérito es de un hombre: Juan Ramón López Muñiz.

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