Un Cádiz que hace honor a la categoría

Esto es La Liga 1|2|3. En dos semanas, las que han pasado desde mis últimas líneas, todo ha cambiado en el Cádiz. “Lo inesperado lo fliparás”. Y es que el Cádiz CF ha empezado a carburar. Y de que forma. Los de Álvaro Cervera, como indica el titular de este artículo, han cambiado. Lo que antes era marcar uno y echarse atrás, ahora se ha convertido en jugar al ataque y cerrar los partidos. Dejar el “unocerismo” atrás.

Tras la remontada del partido de Lugo en el Anxo Carro, llegó de nuevo la Copa y en el minuto 1 el “Conde” Lékic, tal y como le apoda el club en su twitter oficial, ya hizo el primero. Una cantada de Roberto, el portero catalán, que el serbio supo aprovechar. Karim Azamoum hizo el 2-1 definitivo. Hasta ahí seguía con ese 4-4-2, jugando con dos falsos nueves, con Manu Vallejo y el tinerfeño Jairo Izquierdo. Aquí viene la revolución en el equipo del técnico de Guinea que vamos a escribir a continuación. La que llamamos velocidad cerveriana por fuera y ahora también por dentro.

Remontada con exhibición ante el Elche

Llegó Carranza de nuevo, esta vez en competición liguera, contra el Elche CF. Tras una primera parte espantosa, especialmente de Ager Aketxe, que fue sustituido al descanso, junto con el madrileño Álex Fernández, que por cierto, está a punto de ser el mejor pagado del equipo amarillo, renovando por 3 temporadas más. Sory Kaba hacía de las suyas y adelantaba a los ilicitanos, pero en el descanso Álvaro Cervera hace cambios muy ofensivos.

Velocidad cerveriana

Introdujo al “Conde” Lékic y él se encargó de asistir a Rober Correa, el lateral ex ilicitano, para poner el 1-1. Minutos más tarde, el sanluqueño Salvi, que también entró tras el descanso, puso un gran centro para el serbio. Así, los cadistas remontaban por tercera vez consecutiva para el 2-1. La siguiente jugada, un jugador franjiverde cometía penalti claro sobre Marcos Mauro y el roteño José Mari marcó su primer gol como cadista. El cuarto gol fue una obra de arte. El “Conde” Lékic la llevaba por la banda, se la pasaba al tinerfeño Jairo en el área y éste a Salvi para el 4-1. Y para terminar, como no podía ser menos, centro de Salvi de nuevo por la banda al canterano Manu Vallejo, que ponía la guinda del 5-1 a una segunda parte que demuestra que con los cuatro de arriba el Cádiz va a ser un equipo muy rocoso. A continuación, la prueba de fuego para el cuadro dirigido por Álvaro Cervera. Certificar si se trató de una buena tarde o si la mejoría era real.

Confirmación en el encuentro ante el CF Reus

Este último sábado, tercer partido consecutivo en la Bahía, contra el CF Reus. En Cádiz había dudas de si Álvaro Cervera apostaría, como en Lugo, por dos falsos nueves, Manu y Jairo. O si lo haría por el modelo de la segunda parte del Elche. La opción B fue la que ganó y era lo más normal. Si te salió tan bien, lo normal era continuar, lo contrario hubiese sido un sinsentido. Y salió con ese mismo once. La verdad es que es un auténtico gustazo ver cómo están los cuatro de arriba. Crean ocasiones como churros, un total de 14 tiros, 7 de ellos entre los tres palos y dos fueron gol.

En el minuto 7 Manu Vallejo se aprovechó de un rebote para adelantar al Cádiz. Minutos después, gran parada de Edgar Badía al “Conde” Lékic cuando todo el Carranza cantaba gol. Y el segundo gol en un calco del primero, centro de Salvi, el balón que llega a Jairo que se la pone en bandeja a Lekic para el gol, ante un Reus que no compareció, sólo en la última jugada con gol anulado a Linares. Bien es cierto que para entonces el técnico cadista había echado al equipo atrás, cambiando a un ovacionado Lekic y a Manu Vallejo. Sin ellos, el Cádiz lo notó y bajó el rendimiento. Al final no fue un espejismo y sí una realidad. Velocidad por fuera y ahora también por dentro y eso convierte a los amarillos en una amenaza continua.

Actualidad cadista

Para terminar, indicar que el Girona FC ha pedido el regreso de Jairo. La respuesta de Óscar Arias ha sido una negativa rotunda. Sobre Lékic, indicar que el serbio puede convertirse por fin en ese Alfredo Ortuño que llevan en la tacita 2 años esperando. Ese killer, que ya lleva 3 goles en muy pocos partidos y 2 asistencias.

Y no podíamos acabar sin hablar de un chico que lleva toda la vida en Cádiz. Es chiclanero de pura cepa, tiene 21 años y el año pasado en el filial en Tercera marcó la friolera de 15 tantos. En verano se convirtió en el máximo goleador de la pretemporada con cinco goles, exactamente los mismos que lleva entre Liga y Copa. En sólo cuatro o cinco meses, un total de 10 goles, pese a que no es delantero puro. Álvaro Cervera en verano tenía dudas y quería cederlo a un 2ªB, categoría que nunca llegó a pisar. Un chaval que derriba puertas, y la próxima puede que sea para ser internacional y cumplir otro sueño más en tan sólo meses e ir a la Selección Española Sub 21. Si continúa a este nivel y lo mantiene, todo puede pasar. Pero de lo que no cabe ninguna duda es de que este chico promete. Como recompensa, el club le quiere mejorar de nuevo el contrato y la cláusula de rescisión, ya que 8 millones se antojan pocos para su proyección. Sería la tercera renovación desde que empezó la pretemporada. La noticia la adelante El Desmarque de Cádiz.

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