Un 2018 histórico para el Rayo Majadahonda

Corría el minuto 96 en el Cerro del Espino cuando una jugada rocambolesca hizo que todo cambiara. Un gol en propia puerta de Michel Zabaco, defensa del Cartagena, provocó el delirio en los aficionados del modesto club madrileño. El desafortunado despeje del zaguero murciano fue el principio de la fiesta para los jugadores e hinchas del CF Rayo Majadahonda, que por primera vez en su historia desde su fundación en 1976, iba a poder alcanzar el sueño del fútbol profesional.

Al club madrileño le valió el gol anotado en la región murciana para alcanzar la división de plata. Completó así un meteórico ascenso de categorías en las últimas temporadas. Su entrenador, Antonio Iriondo, se hizo cargo del equipo en la temporada 2012-13, cuando el Rayo militaba en Tercera División. Actualmente, a pocos días de comenzar el año 2019, el plantel se encuentra fuera de los puestos de descenso de la Liga 1|2|3. Síntoma del enorme trabajo realizado por el entrenador nacido en Moscú.

Muchas incorporaciones para afrontar el nuevo desafío

El club no se tomó en broma su primera experiencia en el fútbol profesional y fue uno de los grandes agitadores del mercado en el periodo estival. Además, sus dos máximos goleadores de la temporada anterior, Dani Pichín y Jorge de Frutos, que entre los dos sumaban un total de 19 tantos, se marcharon. A la SD Ponferradina y al filial del Real Madrid respectivamente. Por ello, el trabajo en la secretaría técnica debía de ser mayor.

Rayo

Enzo Zidane, ante el Nàstic | Diario As

Y tanto que lo fue. Hasta 18 jugadores desembarcaron en el conjunto majariego. Cantero en portería. En zona defensiva, Iza Carcelén, David Morillas, Francisco Varela, Ernesto Galán, Rafa López y Héctor Verdés. Para la medular, Fede Varela, Enzo Zidane, Verza, Benito Ramírez y Luso. Toni Martínez, Schiappacasse, Aitor Ruibal, Aitor García, Bustos y Echu en zona ofensiva.

Una primera vuelta titubeante

El debut en la categoría de plata no fue el soñado. Tras sendas derrotas frente a Zaragoza y Mallorca, otro de los cuatro equipos que era un recién ascendido, hubo que esperar hasta la tercera jornada para ver la primera victoria del conjunto madrileño en el fútbol profesional. Un gol de Schiappacasse a pase de Aitor García otorgaba los primeros tres puntos para el Rayo. Fue frente al Gimnástic de Tarragona.

Tras salir triunfantes del Nou Estadi, el conjunto majariego regalaba a su afición la primera victoria en casa de la temporada y la segunda consecutiva. Un golazo, obra de Aitor García, bastaba para los debutantes.

Si nos fijamos en la tendencia del equipo a lo largo de esta primera vuelta del campeonato, observamos que hay un patrón que siempre se repite: si el Rayo gana, la siguiente semana también lo hará. Así ocurría en las jornadas 8 y 9, donde vencían al Sporting de Gijón y al Oviedo en el Wanda Metropolitano, sede de los partidos del club en esta aventura por la categoría. Habría que esperar hasta las jornadas 13 y 14 para ver las siguientes y últimas victorias en lo que va de campeonato. Tras vencer como local al Almería, demostraría una de sus mejores versiones en su visita a Los Pajaritos. Allí conseguiría llevarse los valiosos puntos de vuelta a la Comunidad de Madrid.

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Desde entonces, cuatro derrotas y un empate es el pobre bagaje de un equipo que ha cerrado el año de forma negativa. Y que necesitará revertir la situación para no entrar en puestos de descenso y vivir una segunda vuelta más plácida.

Si bien el Rayo Majadahonda se encuentra fuera de la zona de la descenso, hay que tener en cuenta que esta categoría es muy igualada y en cualquier partido pueden pasar todo tipo de situaciones que inclinen la balanza para uno u otro lado. Al finalizar el mes de diciembre, el plantel dirigido por Antonio Iriondo se encuentra en la posición décimosexta de la tabla, a sólo tres puntos de un descenso que marca la UD Extremadura con 17 en el casillero.

Aitor García, el jugador clave

El futbolista onubense salió del Cádiz en busca de más minutos y parece ser que en el Rayo ha encontrado, en algunos partidos, su cara más fiable. A base de golazos y no tan golazos en partidos decisivos. Esta temporada ha anotado cuatro goles y ha sido partícipe en dos más mediante sus asistencias. Además, si el de Gibraleón marca significa que el equipo gana. Y es que en las cuatro ocasiones que ha conseguido ver puerta, el conjunto de Antonio Iriondo ha conseguido llevarse los tres puntos.

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De cara a la segunda vuelta, el futbolista es conocedor de la importancia y el peso que puede tener en el equipo. Y los aficionados del Rayo Majadahonda saben que vivir o no más tranquilos en esta segunda mitad del campeonato dependerá en gran parte de sus botas.

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