Esta temporada quedará en la memoria de la afición catalana, ya que el Reus tiene los días contados. Una nefasta gestión de Joan Oliver ha llevado al club centenario, poco a poco, a la desaparición. Hagamos una recapitulación de cómo se ha llegado a este punto.

La continuación del proyecto

La entidad catalana afrontaba su tercera temporada consecutiva en Segunda División con la meta de consolidarse. Desde la humildad y el trabajo, el club rojinegro consiguió salvarse la temporada pasada. La solidez defensiva, con un Edgar Badía descomunal, fue lo más reseñable. Por otro lado la carencia más vistosa fue la escasez de pólvora, y es que sólo el Sevilla Atlético metió menos goles. Seguir la senda trazada en años anteriores y no perder el norte a la hora de confeccionar la plantilla eran los puntos a seguir.

Tras la pérdida de López Garai, Xavi Bartolo se hacía cargo del equipo reusense.  La pérdida de hombres importantes como “Pichu” Atienza y Jorge Miramón fue remplazada con la llegada de jugadores jóvenes y con los contrastados Miguel Linares, Borja Herrera y Mario Ortiz.  El bloque seguía siendo muy similar. Con una idea muy clara y con la columna vertebral muy bien trazada, el club ultimaba la pretemporada. Edgar, Olmo, Gustavo, Fran Carbiá y Dejan Lekic iban a ser los puntales de una ilusionante temporada.

Los primeros problemas llegan a Reus

El primer partido de Liga en Gran Canaria estaba encima y el club no había podido inscribir a 8 jugadores. Isaac Cuenca, Víctor Silva, Tito, Moore, Dejan Lekic, Olmo, Linares y Moore son los afectados. El día 31 de Agosto el club recibe una ayuda de La Liga de unos 500.000 euros aproximadamente. De esta manera puede llegar a inscribir a los tres últimos nombrados.  El delantero serbio al ver que la situación lejos de prosperar, marchaba a peor, decide abandonar el club para unirse al Cádiz.  El resto continúa entrenando a la espera de una solución. En lo deportivo, el Reus compite bien. De hecho saca adelante partidos importantes y parece que todo esto no le afecta. En octubre se da a conocer públicamente que el personal de la entidad catalana no cobra.

Leer más | ‘CF Reus, no ha sido un camino de rosas’

El día 29 de Octubre celebra una asamblea extraordinaria en la cual tanto dirección técnica como plantilla esperan que se les de una solución. La directiva no aclaró nada en absoluto y agravó más el problema. A raíz de ahí el rendimiento deportivo, como es lógico, cayó en picado. El Reus sumó un punto en cinco jornadas de liga.

La situación era insostenible en “Can” Reus

En la primera semana de este mismo mes hubo entrenamientos que no se realizaron.  El consejero delegado Joan Oliver seguía sin pagar a ningún empleado del club. El día 4-D era el acordado para que  se abonasen las deudas. La mañana siguiente, la AFE, que apoya en todo momento a la plantilla, se remite a la ley. La situación empieza a ser insostenible, y los de Xavi Bartolo viajan al campo del líder, Alcorcón. El entrenador catalán reconoció que no estaban capacitados para afrontar el choque. Antes del inicio del partido los jugadores estuvieron un minuto parados en el medio del campo como señal de protesta. La prensa nacional se hizo eco de la noticia. El partido milagrosamente lo ganaron con un gol de Gustavo Ledes.

Reus

Un once del Reus esta temporada | Diario Marca

Tras esto los jugadores se reunieron el lunes 10 en Madrid con la AFE. El miércoles de esa misma semana, se impusieron las denuncias al club por impagos. El procedimiento abreviado, si los jugadores no recibían su dinero en cinco días hábiles. podían salir del club. La afición harta de estas circunstancias, acuerda una manifestación con gran eco mediático. El Reus, a raíz de esto, emite un comunicado oficial en el que dice que va a empezar a pagar a los jugadores.

Agónico final

En estos últimos días la situación no parecía avanzar. Hasta que el día 19 se conoció que los jugadores habían cobrado tarde y que uno ni había recibido la orden de pago. Es el caso de Tito, uno de los veteranos. El asunto es peliagudo, ya que este era el que primero denunció la situación. Las malas lenguas hablan de venganza. El jugador finalmente se desvinculó del club. El día 21  Xavi Llastarri dimitió como presidente del CF Reus Deportiu. Ya fue relegado del consejo de administración hace dos meses, y  ese día desvinculó definitivamente del club.  El día 29 de Diciembre Joan Oliver convocará una rueda de prensa explicando los motivos y dando soluciones.

La desaparición del club parece una realidad. Un club histórico con 109 años será la nueva víctima del fútbol negocio. ¿Cuándo entenderán los nefastos mandatarios que hay vida detrás del dinero? ¿Cuántos equipos tienen que desaparecer para darse cuenta que el fútbol va más allá de los contratos de patrocinio o del simple hecho de llenarse la cartera a costa de castigar a las aficiones?

Deja un comentario