Tenerife, brindando por un 2019 mejor 

Acabó un año horroroso para el Club Deportivo Tenerife. Un año 2018 que trajo consigo esperanza y luz de la mano de Etxeberría. Pero que acabó sin el técnico vasco, sin el Director Deportivo que lo contrató y lo que es peor, sin una mejoría clara respecto a la situación en la que se encontraba el representativo al comenzar la nueva temporada.

Hay decisiones de las que eres preso el resto de tu vida, y en el fútbol, como en la vida, también existen estas decisiones. Es el caso de la temprana destitución de Joseba Etxeberría. No por el hecho de tratarse de la destitución de un entrenador, algo completamente normal en el mundo del fútbol. Sino por el papel fundamental que tenía el técnico vasco en el proyecto tinerfeño, y el giro de 180 grados que ha dado el club con su relevo: José Luis Oltra.

La llegada de Oltra no ha traído consigo un cambio drástico de rumbo

Contará por siempre Oltra con el cariño y la admiración de toda la hinchada blanquiazul. Y vaya por delante siempre que él es el que menos culpa tiene de la situación que atraviesa el club. Pero queda claro que su elección como entrenador del equipo, teniendo en cuenta el tipo de jugadores que hay en la plantilla, no parece la más acertada. Una idea que se ve reforzada viendo los pobres resultados del equipo en esta primera vuelta.

El actual Tenerife es un equipo que lo intenta y no le sale, o un equipo que lo intenta, pero no le da. Quiere Oltra plasmar la idea que ha llevado consigo toda su carrera. Pretende que el Tenerife sea un equipo que lleve la iniciativa, que desborde, que genere fútbol. Pero tras 14 partidos la cruda realidad es que el equipo no manda en el césped y son demasiados los minutos que juega a merced del rival, sacando resultado solo de la épica en los minutos finales.

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14 partidos son más que suficientes para darse cuenta de que al Tenerife le falta convicción y sobre todo, calidad en lo que hace. Necesita el conjunto blanquiazul reforzarse en cada línea del terreno de juego. La línea defensiva con Jorge y Alberto cumple, pero en los costados genera más dudas. La progresión de Luis Pérez se ha frenado, Camille ha tenido temporadas mejores, y tampoco los suplentes ofrecen ninguna garantía.

En el medio del campo, las carencias del Tenerife se acentúan. Aquel jugador que pidió Etxeberría no parece ser suficiente para manejar la nave blanquiazul desde el puesto de pivote. Milla debe duplicarse y Acosta parece extrañar el papel y el juego que desplegaba con el técnico vasco. En los costados, no encuentra el Tenerife jugadores que sepan dar continuidad a la posesión del balón. Suso o Naranjo son el perfecto ejemplo de ello. Jugadores con una tremenda vocación ofensiva que destacan por su capacidad de atacar los espacios, pero no de generarlos mediante el juego de posición.

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En la punta de ataque, el problema es claro y evidente: falta gol. Malbasic es un excelente jugador que recibe, sabe jugar de espaldas, asiste, pero no anota. Y Nano está lejos de su mejor versión. Ambos jugadores, junto a Naranjo, agradecerían jugar con un delantero clásico al lado. Lo del andaluz es más preocupante aún. Muy lejos del jugador referencia que debería ser y con muestras de no sentirse cómodo sobre el césped.

Un cambio de propuesta que no se amolda a la plantilla

La mayoría de las carencias del Tenerife tienen un denominador común: el cambio que supone pasar del fútbol de Etxeberría a Oltra. Antes a los laterales no se les pedía saber jugar con la pelota, ni a los centrales sacar el balón jugado. A Alberto se le podía poner en el medio donde con Milla se hacían los dueños del centro del campo. Se le ordenaba a Acosta ser el primer jugador en presionar y su desempeño consistía en llegar desde atrás y acompañar la jugada. Ahora, cuando todas estas circunstancias han cambiado, las carencias afloran.

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Por suerte, todo puede cambiar. Se avecina un mercado de fichajes movido en las oficinas del Club Deportivo Tenerife, donde Víctor Moreno deberá trabajar desde el minuto cero para darle a José Luis Oltra las herramientas que necesita para desplegar su idea de juego. Lo primero es acertar con las bajas, necesarias para poder firmar nuevos jugadores. Aveldaño sin minutos y Acosta para hacer caja suenan con fuerza para abandonar la isla. A ellos se pueden unir varios jugadores más como Héctor o Tyronne.

Las líneas a reforzar parecen claras

Los puestos a reforzar deben estar claros. Un mediocentro que dote al equipo de mayor capacidad de construcción. También un mediapunta que sepa enlazar el ataque con el medio del campo (te extrañamos, Juan Carlos). Un delantero referencia y un lateral que pueda suplir y sirva para dar alternativas a lo que existe actualmente.

Ahora bien, deben ser fichajes capaces de aportar desde su llegada a la isla. Elche, Nástic y Córdoba visitan el Heliodoro en las próximas jornadas, y sus puntos no se deberían escapar. Con estos fichajes, más Milla, Alberto, Jorge, Suso, Joao, etc., Oltra puede ser capaz de llevar al equipo a otro escalón de juego y de resultados.

Y puede serlo porque Oltra es un gran entrenador que se ha encontrado una situación que no merece. Existe una base de seis o siete jugadores que bien rodeados podrían haber llevado al Tenerife a soñar esta temporada.

A 2019 únicamente le pido que sea mejor que 2018, que abandonemos cuanto antes la zona peligrosa. Y que los aficionados podamos disfrutar y divertirnos con el juego del equipo.

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