Nàstic, repitiendo errores

No es plato de buen gusto para nadie acabar el año en el pozo de la clasificación. Y menos aún para un equipo con experiencia en la élite como el Nàstic. Pero en Tarragona siguen sin encontrar el camino y este año la situación es todavía más preocupante que en pasadas temporadas.

Con solo 13 puntos en 19 jornadas, el conjunto catalán ve más cerca que nunca el fantasma del descenso. Además, la imagen mostrada en la gran mayoría de partidos disputados no invita al optimismo.

Una deficiente planificación inicial

El pasado verano, la dirección técnica demostró no estar a la altura en cuanto a planificación de plantilla y fichajes. José Antonio Gordillo se encontró con una plantilla hecha a última hora y sin los recursos suficientes para rendir al nivel que exige la Segunda División. Para colmo, el equipo catalán también ha demostrado no estar bien a nivel físico.

Enrique Martín Monreal, nuevo guía tarraconense

Todos estos factores desembocaron en el cambio de entrenador con la llegada de Enrique Martín Monreal. El navarro debutó con victoria frente al Real Oviedo, pero eso fue en la jornada 11. Desde entonces, solo una victoria más, la lograda en el campo del Extremadura. En un partido donde los locales fueron muy superiores pero no encontraron la forma de batir a un inspirado Bernabé.

Nàstic

Luis Suárez celebra un gol

Con todo, el equipo tarraconense da la sensación de estar más lejos de salir de la zona de descenso por el juego mostrado hasta ahora que por la distancia de puntos.

Necesidad de refuerzos para albergar esperanzas

Así que los refuerzos en el mercado invernal se antojan claves para revertir la situación. El primero en llegar fue Imanol García, petición expresa del técnico y que ya se ha asentado en el once. Seguido por el nigeriano Thioune, otro centrocampista del que se espera un buen rendimiento. Además, jugadores como Luís Suárez, Viti o Brugui, utilizados por el primer equipo pero con ficha del filial, serán promocionados muy probablemente.  Así podrá tratar de dar salida a algunos descartes que podrían ser Albentosa, Mejías o Cadamuro entre otros.

Como suele decirse, situaciones desesperadas necesitan medidas desesperadas. Y eso mismo sucederá en Tarragona en las próximas semanas.

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