El Extremadura UD desde la grada

Primera acreditación de prensa para Fondo Segunda, la de Andrés Rayo, un servidor, que pudo acudir a cabina de prensa del Francisco de la Hera y acceder a la rueda de prensa posterior, en la que usé turno de pregunta para Iriondo y Rodri. Así, tras el partido entre el Extremadura y el Rayo, dejo mis siete pinceladas desde mi cabina en el hogar azulgrana.

1. El plus de Álex Díez

Regresaba Álex Díez al once y no defraudó. El mejor de la primera parte de los de Almendralejo. Incisivo por banda, doblando constantemente a Nando y castigando a Benito y Rafa López. Las dos primeras ocasiones a los 10 minutos de encuentro llegaron de sus botas, con dos buenos centros al área que ni Perea ni Ortuño supieron definir. En defensa, sufrió los dos contra uno de Benito y Manu del Moral, pero estuvo atento las coberturas y cerca de la línea defensiva.

2. Sobreexplotación de la banda derecha

La banda derecha fue el foco de ataque del Extremadura a lo largo de la primera mitad. Sin embargo, el 5-2-3 del Rayo invitaba a tratar de explotar más el centro. Parecía lógico que, teniendo en cuenta que Enzo Zidane suele descolgarse en la mediapunta y entre líneas, Verza quedaría muy solo en las transiciones. No obstante, los de Rodri insistieron por el costado en lugar de buscar en la zona de tres cuartos a Kike Márquez y Perea.

Durante el choque, hasta la entrada de Óscar Valentín, los majariegos adolecieron una falta de efectivos en el balance defensivo que el Extremadura no aprovechó. Clave en ese contexto la labor de Ortuño a la hora de descargar, ofrecer de cara y habilitar a sus compañeros en dirección portería. Sin embargo, el delantero no ganó los balones disputados y los centrales visitantes se anticiparon con frecuencia.

3. Nerviosismo en la grada

No favorecía precisamente a los jugadores el nerviosismo en la grada. Con un ambiente espectacular, un casi lleno y la afición animando de principio a fin, sí que es cierto que en determinados tramos del partido hubo ciertos pitos ante fallos de futbolistas. Especialmente en Ortuño, Kike y Aitor, más fallones en los últimos metros. Ese nerviosismo se transmitió a su juego y perdieron fluidez. Sin embargo, pese a que la afición teme un posible descuelgue del equipo, el comportamiento y el ánimo a sus jugadores fue ejemplar, algo que por otro lado les empujó a lo largo del choque. El jugador número 12.

4. Equipo asimétrico

La baja de Pomares obligaba a Rodri a improvisar con Aitor de lateral izquierdo. Tuvo dificultades constantes con el hecho de jugar a pierna cambiada, unido a la evidencia de que no se trata de un lateral ofensivo. A eso hay que sumar que su acompañante de banda, Perea, es un futbolista que habitúa a internarse por dentro, dejando todo el costado al lateral. Eso era un problema, pues Aitor no es Álex Díez y las transiciones cuando el balón llegaba a sus pies carecían de velocidad.

5. Ajuste táctico tras el descanso

Rodri movió ficha sin cambiar piezas tras salir de vestuarios y el resultado fue tremendamente satisfactorio. A raíz de lo comentado, el Extremadura salió con intención de aprovechar ese 5-2-3 y esos espacios por dentro. La lectura de Perea fue perfecta. Se internó en zona tres cuartos, movió a Verza y Enzo de sus posiciones y abrió la lata con un gran chut desde la frontal.

Lo intentó en otra jugada de fantasía con varios regates, pese a que acabó siendo derribado. El colegiado no apreció infracción pero seguía avisando el mediapunta. De hecho, la consecuencia directa fue que Iriondo introdujó a Óscar Valentín, más posicional que Enzo, para tratar de cortar una sangría que, por otro lado, no cesó hasta los cambios un tanto incomprensibles de Rodri. Clave Perea en ese cambio de dinámica tras el descanso.

6. El balón parado, un lastre

Incomprensiblemente, las ganas, el ímpetu, la semana de mentalización para este partido no caló en el apartado de jugadas a balón parado. Con una falta muy bien lanzada por Benito del Toro empataba el choque con un Héctor Hernández que remataba solo y a placer.

Ya en la primera parte, los de Iriondo avisaron en varias ocasiones explotando el balón parado. Pese a la envergadura de los futbolistas de Almendralejo (Tienza, Pardo, Granero, Ortuño), el Rayo empató y se metió en el partido con una falta lateral.

7. Gestión difícil de digerir de Rodri en los últimos minutos

Dos cambios que no terminé de comprender. Uno el de sacar del campo al mejor de la segunda mitad, Perea, en el lugar de Olabe. A ello hay que sumar que no entró en su posición, sino de nuevo en banda. Olabe es un futbolista sin esa chispa de arrancada y velocidad que necesita un extremo. Por tanto, su posición debe ser más centrada. Y más aún teniendo en cuenta que entraba por un Perea que venía ubicándose ahí.

Por otro lado, entró Willy por Kike Márquez y definitivamente Rodri renunció a la fórmula que le había funcionado en el inicio de la segunda parte: explotar la mediapunta y zona entre líneas. Con 4-4-2, el equipo perdió el centro del campo y el Rayo Majadahonda fue ganando terreno pese al ímpetu local en los últimos instantes. Un empate que no contenta en absoluto y en el que detalles como estos han pesado en el devenir del choque.

SALA DE PRENSA

Intervención preguntando a Iriondo sobre Óscar Valentín.

Intervención preguntando a Rodri sobre José Antonio Reyes.

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