Osasuna bate récords en El Sadar con Fondo Segunda de testigo

Tarde de Sol en Pamplona, bufandas rojillas en El Sadar y ya se siente, se respira; juega el líder de La Liga 1|2|3. Partido de los llamados “trampa”, Osasuna frente al Nástic. El aroma a fútbol es algo inconfundible en los aledaños del terreno de juego. Es como retornar al balompié de los años 80-90. Los de Enrique Martín, que ha vuelto a la que fue su casa, encadenan ya siete encuentros sin conocer la victoria.

 

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Osasuna celebra el gol | Senén Morán

El partido comenzó igualado, quizá con un dominio de balón osasunista que no se traducía en peligro sobre la meta rival. La falta de velocidad en la zona ofensiva fue una de las claves. Poco a poco llegaban las ocasiones, como un par de disparos de los de Arrasate desde el pico del área. Sí que la tendría el Nástic, de hecho sería la ocasión más clara –a excepción del gol– de la primera parte. Sadik remató picado un centro lateral para enviar el esférico por encima del larguero, clarísima. La polémica llegaría en el gol de los navarros. Roberto Torres puso el 1-0 en un tanto discutido porque el balón quizá no supera la línea. Es lo que hay en Segunda División, no hay VAR. Sea como fuese, puso patas arriba El Sadar y el gol subió al electrónico.

La décima victoria consecutiva más sufrida de lo esperado

Con victoria por la mínima el colegiado señaló el camino a vestuarios. Partido extraño, típico de esta categoría. A pesar de tener la posesión, Osasuna se vio superado en acciones aisladas de las que el Nástic no consiguió sacar nada positivo.

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El Sadar desde la cabina de prensa

En la segunda mitad los visitantes se estiraron en busca del empate, aunque Brandom pudo poner el 2-0 –gran intervención de Bernabé–. Los de Martín llegaban con demasiadas facilidades al área rival, pero no encontraron el camino al gol. En gran medida, por la actuación de Rubén. Sacó un pie crucial en un remate centrado de Kanté, y también perdonarían previamente con un testarazo de Barrada a centro de Pipa.

Con el 1-0 en el marcador concluyó el encuentro. El Sadar, de fiesta. Con la afición en pie y los futbolistas en el centro del campo retumbó el feudo rojillo. Osasuna continuará líder una semana más –con el factor de los pinchazos de Albacete y Málaga–, consiguiendo el récord de victorias consecutivas en casa –diez–. Por otra parte, el Nástic es colista.

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