Pepe Mel, la última esperanza pío pío

A Rey muerto, Rey puesto. Paco Herrera fue destituido por la mañana y a las pocas horas ya se conocía a su sustituto. Es cierto que las horas de Herrera ya anoche se sabían contadas. Pepe Mel aterriza en Gran Canaria como la última esperanza de la UD Las Palmas en la presente temporada. El objetivo, realmente complicado de alcanzar: el ascenso a Primera.

Misión casi imposible 

Se podría tirar de tópicos. Torres más altas han caído, pensarán los más optimistas en las islas. A nueve del playoff, a quince del ascenso directo. Aún quedan 42 en juego, es cierto. No es imposible, aunque el estado actual del equipo amarillo no invita a pensar que la reacción será inmediata.

Por plantilla, por supuesto, el optimismo es justificado. Por rendimiento, por sensaciones, un jarro de agua frío recorre el cuerpo de los canarios.

En la lucha de contrastes, de sensaciones, la llegada de Mel aumenta las positivas. Un técnico que cuenta con dos ascensos con el Betis a Primera. Que llevó a los verdiblancos a Europa, que salvó al Getafe en Segunda. Alguien que dejó al Alavés a las puertas de otro ascenso. Un entrenador que hizo soñar al Poli Ejido llevándolo a liderar la tabla por primera vez en su historia, ya extinta, en el fútbol profesional. Que ascendió al Rayo a Segunda o salvó al Depor del descenso a Segunda.

¿Qué esperar de Pepe Mel en la UD? 

El estilo de Pepe Mel es, sin duda, atrevido. Al madrileño le gusta que su equipo sea protagonista con el balón y, si logra que ello cale en su vestuario, la afición al menos podrá comenzar a disfrutar tras dos tercios de temporada. Conocedor de algunos de los integrantes de la plantilla, es de suponer que Rubén Castro será la piedra angular sobre la que edificar el juego ofensivo.

Pepe Mel

Pepe Mel y Rubén Castro, en el Betis | Diario As

Mimbres y piezas tendrá a su disposición. Es sencillo imaginar que Ruiz de Galarreta será otro de los jugadores sobre los que hacer girar el juego que pueda buscar el técnico. Amante igualmente del juego por las bandas, jugadores como Fidel pueden ser diferenciales si logra convencerles de que el compromiso y la lucha son innegociables. Porque no todo es el toque y el juego de ataque.

De Pepe Mel sabemos lo que podemos esperar y, sin duda, las expectativas son superiores a las de sus predecesores. El listón está bajo pero seguro que el bueno de Mel quiere subirlo muy alto y hacerlo cuanto antes. Es la última esperanza pío pío. El último clavo ardiendo al que aferrarse. Pepe Mel es la última esperanza de la UD Las Palmas para aferrarse al ascenso en la presente temporada.

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