Darwin Machís y 10 más 

Darwin Machis es el futbolista de moda en el sur andaluz. El venezolano llegó en enero al conjunto gaditano y desde entonces ha marcado las diferencias. Tras unos días de tira y afloja entre varios clubes de la Liga 1|2|3, el jugador acabó recalando en las filas del club amarillo. Un golpe de efecto en toda regla. El Cádiz tenía un gran margen económico gracias a la venta de Alvarito García, y logró superar en la lucha por el futbolista a equipos como el Málaga.

Darwin Machís

Tras marcar al Alcorcón | La Liga

En lo que respecta a lo futbolístico, la pieza de Machis encajaba a la perfección en el puzzle amarillo. El modelo de Cervera se alimenta ofensivamente de jugadores que sepan armar una contra rápida y eficaz. La llegada de Darwin, procedente del Udinese, suponía un aumento potencial en la delantera. Se unía a los Jairo, Salvi y Manu Vallejo. Una mezcla explosiva que permitía a los aficionados del Cádiz tener licencia para soñar con algo más que la permanencia.

Junto a él, llegaban David Querol, Espino, Pantic, Renella y Jovánovic. Este fin de semana, el venezolano rubricaba la firma de su mejor partido desde que llegó a la Tacita. Un partido que reafirma la idea de que el Cádiz puede definirse como ‘Machís y 10 mas’. 

Marcó la diferencia desde el principio

Nadie podrá decir aquello de tiempo de adaptación en el caso Darwin. Su teoría de evolución aseguraba números y productividad en la zona más ofensiva del césped. Así lo ha demostrado sobre el terreno de juego. En nueve partidos ha conseguido ver puerta en siete ocasiones. Siempre en momentos clave.

Darwin Machís

En acción ante el Nastic | La Liga

El futbolista, internacional con la Vinotinto, se carga en la espalda todo el peso del ataque cadista cuando el equipo no pasa por sus mejores momentos. Un futbolista de casta, garra y explosividad, capaz de romper cualquier defensa rival. Jugador diferencial, especialmente por su facilidad para superar líneas en conducción, manejando el arte del regate a la perfección. Potencia en carrera y en el golpeo completan un cóctel explosivo para un jugador descomunal.

Ya dejó pistas en su primera puesta en escena. En el día de su debut, Machís ya mandaba balones a la red rival. Con su tanto, el Cádiz conseguía adelantarse en el marcador en un estadio maldito para los cadistas, el Carlos Tartiere. El partido acabó en victoria para los carbayones, pero desde Carranza se podía notar el aire fresco que iba a aportar el venezolano. 7 días más tarde, conquistaba Santo Domingo. Una contra conducida por Aketxe y finalizada por Darwin daban tres puntos vitales a los amarillos. Su imagen celebrando ese gol con la grada confirmaba la aclimatación del futbolista a su nuevo club.

Actuación colosal en las islas Canarias

La relación del extremo con el gol parecía no romperse. Tras vencer al Tenerife en Carranza, el Cádiz se ponía el mono de trabajo en su visita a Tarragona. Nueva victoria y nuevo gol. Después de tres encuentros en los que se estancó la explosión goleadora, Machís apareció en un momento importante: en Carranza y ante un Zaragoza brillante. Él se encaró a Verdasca en numerosas ocasiones para generar oportunidades. Su guinda le llegaría en el 45 tras dejar atrás a tres rivales. Un auténtico golazo.

Darwin Machís

Tras marcar en Gran Canaria | La Liga

Y llegaría su partido cumbre. El de la confirmación. El partido en el que dijo que sí, que quería hacer algo grande con esta camiseta. Darwin Machís volvió a la ciudad gaditana con un balón firmado por todos sus compañeros. Aunque no todo fue como parece. El Cádiz visitaba el estadio de Gran Canaria con ligera necesidad de ganar si quería aspirar al cuarto puesto. Los resultados de la jornada en otros campos acompañaban. En un encuentro en el que el Cádiz fue creciendo poco a poco, tuvo que ser él. Machís abrió la lata, se la comió y se la llevó para casa. Y todo en diez minutos de compleja definición.

El submarino amarillo llegaba a los últimos compases del partido más entero que el bloque insular. Sólo necesitaba inaugurar el marcador para que los goles cayeran como churros. En el primero demostró su faceta de jugador de área. Aketxe servía el esférico para que Machis controlara y, sin dejarla caer, la empalara al palo cruzado de Nauzet. En el segundo, finalizaba a placer un balón delicioso de Rober Correa. Era el de la sentencia, pero faltaba algo. Para finalizar y completar su hat-trick cabalgó hasta pisar área y, después de recorrerse medio campo en el último tramo del encuentro, tuvo la sangre fría de picar la pelota y coronarse.

Una pieza de oro en el esquema de Cervera para la recta final

Hacia trece años que un futbolista del Cádiz no anotaba tres goles en un encuentro del fútbol de plata. Darwin Machis ya está a la altura de grandes peloteros como Lucas Lobos. Sin duda, el venezolano ha aterrizado en Cádiz con hambre y sediento de éxito. El ascenso con los gaditanos como obsesión y si explosión como consecuencia. Por eso, y ahora, el Cádiz es Darwin Machís y 10 más. El líder se llama Darwin.

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