Ni con Enrique Martín hay paraíso

El Nàstic de Tarragona se encuentra al filo del abismo. Una nueva derrota a domicilio, esta vez en Almería, a orillas del Mediterráneo, dejó a los de Enrique Martín también a orillas pero de ahogarse en un indeseable descenso a Segunda División B. Cuando Enrique Martín llegó a tierras catalanas, el equipo parecía destinado a ello, salvo milagro. Y precisamente eso representaba Monreal, la esperanza de milagro. Unos meses después, y pese a que especialmente en casa el equipo grana ha mutado positivamente, la situación sigue siendo alarmante. Con el agravante de que el tiempo se agota.

Enrique Martín rearmó al equipo

En la situación en la que llegaba al conjunto tarraconense, y con la plantilla de la que disponía, lo único que podía pretender el nuevo técnico es mantener vivo al equipo hasta que llegase el mercado invernal y poder rearmarse. Eso pretendió, comenzando con victoria, pero sin embargo de ahí hasta el parón, el equipo no respondió y continuó alejándose del objetivo.

Martín

Enrique Martín con Fran Fernández | Diari de Tarragona

Tras el mercado invernal, el panorama mejoraba en cuanto a plantilla se refiere. En cualquier caso, con una plantilla con tantas variaciones el tiempo de adaptación era un mal necesario. Toda vez que el equipo se armó, el equipo de Tarragona comenzó a aumentar sus prestaciones. Experimentó una mejoría muy acentuada que se pudo observar en su juego ante equipos de la parte alta, como el Deportivo de la Coruña, al que arañó un punto en Riazor. También emitió buenas vibraciones ante equipos como el Cádiz, Osasuna o Málaga. Sin embargo, en números, sólo dos victorias en los últimos diez encuentros. En casa, ante Albacete y Numancia. Mejoría acentuada en el juego, pero resultados que no acercan al objetivo sino todo lo contrario, le alejan de la salvación.

Un déficit inaceptable lejos del Nou Estadi

Y es que cuando el Nàstic se aleja del calor del hogar, el equipo se desmorona. No vencen lejos del Nou Estadi desde diciembre, cuando lo hizo en el Francisco de la Hera, en la que es la única victoria grana a domicilio de la temporada. Con tal registro, y sin hacerse sólido en casa pese a mejorar su juego, la consecuencia lógica es la que refleja la clasificación. Enrique Martín ha logrado mejorar las sensaciones como bloque del Nàstic, pero no ha trasladado dicha mejora a los resultados, a los puntos. Y con ello, tener a 10 puntos la salvación cuando sólo faltan ocho jornadas para el final es la consecuencia lógica. El Nàstic continúa dependiendo de un milagro.

Martín

El Nastic se desmorona | La Liga

La afición grana no termina de quedar convencida con la labor de un técnico que, eso sí, siempre logró o estuvo cerca de hacerlo el objetivo de la salvación allá donde acudió al rescate. Sin embargo, la rigidez en cuanto al sistema táctico, con tres centrales y dos carrileros, comienza a desesperar a la hinchada. La afición granota anhela un equipo más atrevido en ciertos momentos de partido y fases de la temporada. La ausencia en las alineaciones de Kanté es otro de los puntos de confrontación entre un técnico y una afición, la granota, que cada vez ve más cerca el infierno y se desespera ante la ausencia de reacción y soluciones en su equipo.

El tiempo se agota. Es tiempo de arriesgar, de dar un paso adelante, de apostarlo todo a pares y contar con dúplex. Es momento de que la partida de mus se decida a órdagos cada semana. Lograrlo parece un milagro. Pero a veces, entre faroles y órdagos, se gana la partida.

Deja un comentario