El Málaga no venció pero sí convenció 

El reloj marca las cuatro y cuarto de la tarde. La Rosaleda se engalana para un partido crucial. El colegiado decreta el comienzo del duelo del Málaga ante el Mallorca, y ruge el estadio. La mejoría de los blanquiazules a las órdenes de Víctor Sánchez del Amo es clara. El equipo tiene el esférico, lo mueve con criterio y llega arriba con un Ontiveros de fantasía.

La Rosaleda, de gala | El Desmarque

El feudo boquerón responde alentando a su equipo ante el buen fútbol desplegado. Faltaba el gol. Y esto es precisamente lo que no encontraron. La falta de efectividad penalizó a una escuadra que tuvo todo, que hizo todo; pero que no tuvo contundencia en área rival. Por contra, el Real Mallorca se acercó con peligro real en una ocasión: el gol.

Sánchez del Amo, entrenador referencia 

Las caras largas se adueñaron de La Rosaleda, aunque en este caso no hubo protestas. No se escuchó el sonido de viento –pitos–. ¿Por qué? Porque el Málaga mereció más y durante 90 minutos practicó un fútbol de altísimo nivel. Los jugadores se dejaron el alma por conseguir la victoria, pero así es el fútbol. Los visitantes jugaron sus cartas en un estadio muy complicado y se llevaron un botín de valor incalculable.

Málaga

Tras una temporada fría, parece que la Costa del Sol ha encontrado en Sánchez del Amo un entrenador referencia. Practicando el juego del choque frente al Mallorca no se suele perder, y si se hace; mejor que sea como lo hicieron. Este Málaga no venció, pero sí que convenció al público de La Rosaleda.

Deja un comentario