Tenerife, alerta amarilla

El CD Tenerife está completando una temporada decepcionante. Una plantilla que se confeccionó con la aspiración de aspirar a luchar, al menos, por el playoff, se ve abocada a plantear la batalla para escapar del abismo del descenso. Tres puntos separan a los blanquiazules de la quema y sólo seis jornadas por delante para escapar a la catástrofe. Por eso, el Tenerife está en alerta amarilla. Un juego de palabras con el que plantear que, a la situación delicada que atraviesa, se suma la llegada del derbi ante su eterno rival amarillo. El Heliodoro será testigo de un encuentro dramático para los de Oltra, obligados a sumar la victoria para agregar tranquilidad a su día a día.

El derbi canario, en un momento crucial para el Tenerife

Y es que suenan las alarmas. El timbre retumba al despertar, pero también al afrontar el descanso. El factor psicológico juega un papel fundamental en situaciones límites y ahí, el Tenerife, debe trabajar el aspecto mental. Ese que parece debilitado analizando su juego en las últimas jornadas. La alarma avisa del peligro, de que el desastre acecha. Dos derrotas consecutivas, ante Almería y Extremadura, le colocan con la señal de precaución enfrente.

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Suso, el capitán | Marca

Es momento de dar un paso al frente. De ser conscientes de la gravedad de la situación y mirar a la cara al miedo. Para ello, muchos aspectos han de ser tenidos en cuenta. El Tenerife debe adoptar actitud vigilante, extremar las precauciones e incrementar la vigilancia. Escapar de la zona roja requiere especialmente de fortalecer el sistema defensivo, convertirse en un conjunto sólido y conceder lo menos posible. Por esa fortaleza como bloque, cimentada en la seguridad defensiva pasarán gran parte de las aspiraciones del Tete.

Ante situaciones de alerta, preparados para escapar

Es el momento más delicado de la temporada para el conjunto canario. En la isla, el pesimismo se adueña de la afición. Sin embargo, existe sin duda una plantilla capacitada para dar la vuelta a la situación. Para encender la actitud, añadirla a la aptitud y escapar velozmente del peligro. Es la única forma de evitar un desastre que puede parecer previsto. Llega al Heliodoro una UD Las Palmas cuya temporada, igual de decepcionante, puede coger chispa metiendo al eterno rival en problemas. Los amarillos huelen el miedo, el peligro, y se plantarán en Tenerife dispuestos a hacer sangre. Pero el Tenerife se juega más, mucho más, y de dicha necesidad deben tratar de hacer virtud. El derbi canario está a la vuelta de la esquina, y llega con mucho en juego para un Tenerife que se enfrenta a una auténtica final en alerta amarilla.

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