El final de curso se acerca, por fortuna o por desgracia, en una La Liga 1|2|3 en la que sólo quedan 18 puntos en juego. Mientras que los alumnos menos aplicados tendrán como castigo el descenso a 2ªB, los estudiosos pelean por el primer premio, el ascenso. Es el caso del Albacete.

Albacete

Bela, esperanza manchega

El ‘Alba’, de un año para otro, ha pasado de ser de los equipos que dejaban las tareas para el último día a codearse con los de matrícula de honor. Sin embargo, es difícil adaptarse a un cambio de esas proporciones, por lo que tendrán que preparar a conciencia los exámenes finales.

El ascenso directo, más abierto que nunca

El pulso que mantienen los de Ramis con el Granada se ha decantado ligeramente hacia el lado nazarí tras la derrota sufrida por los manchegos en El Sadar. Incluso ha abierto las puertas a un RCD Mallorca que ha vuelto con demasiada fuerza a la categoría de plata. Caer frente a Osasuna en realidad no es nada del otro mundo teniendo en cuenta que acumulan 14 victorias consecutivas en su estadio. Pero, inevitablemente, la derrota hace saltar las alarmas, y con ellas los nervios.

La asignatura a recuperar para el Albacete

Y es lógico.  En los 36 partidos que se han disputado ya el único rival directo al que ha sido capaz de vencer el Albacete es el Mallorca. Derrotar a otro equipo con los mismos objetivos es su asignatura pendiente. Y para colmo, el calendario que augura a los manchegos no es moco de pavo.  Recibirán a Granada y a Málaga, y visitarán al Sporting y al Almería. En la primera vuelta, no vencieron a ninguno de estos cuatro.

El Albacete, especialista en adaptarse a situaciones complejas

A priori, el temario no parece hecho para que los de Ramis se gradúen. Pero sólo a priori. Si por algo se caracteriza el fútbol de la entidad albacetista es por lo bien que se adapta a las distintas situaciones. Y ya no sólo de cada partido, si no de los momentos clave del curso. Por ello nunca han prolongado una mala racha. Por ello tienen las ideas más claras con el paso del tiempo. Y por ello, a pesar de no poder superar al resto de candidatos a la matrícula de honor, por un pelo no terminaron la primera vuelta en ascenso directo.

Albacete

La afición, vital | Aúpa Alba

Hay tantos motivos para desconfiar como para creer. Por un lado, el club carece de experiencia en este tipo de luchas (al menos en los últimos años). Pero por otro lado, la unión entre jugadores, entrenador y afición no puede ser más grande. Y eso, indudablemente, ha reducido en el terreno de juego la distancia que separa al Albacete de otros clubes en los despachos.

Toca poner en práctica lo aprendido

En definitiva, las estadísticas están para romperse. Los de Ramis dependen de sí mismos para afrontar los últimos exámenes del curso. Tienen una segunda oportunidad contra aquellos que en la primera mitad del campeonato les arrebataron el almuerzo. Y si han sido aplicados (que lo han sido) y han aprendido la lección, nada los alejará del mayor de los aprobados: el ascenso directo.

Deja un comentario