Tras caer en los play-offs la temporada pasada, el CD Mirandés vuelve a la categoría de plata del fútbol español de la mano de Borja Jiménez. Así las cosas, el conjunto de Miranda de Ebro vuelve a la Liga 1|2|3 tras un breve periplo por la cada vez más complicada Segunda División B. El conjunto rojillo, que no llegaba en buena dinámica a las eliminatorias de ascenso, se ha transformado en playoffs y ha mostrado todas sus virtudes como equipo: garra, pundonor y competitividad. No obstante, la mejor baza de los mirandeses ha sido su feudo, Anduva, dónde han logrado vencer en los tres partidos de los playoffs.

El Mirandés se creció en los playoffs

Al comienzo de las eliminatorias, pocos eran los agoreros que otorgaban a los de Borja Jiménez el papel de uno de los favoritos al ascenso a la Liga 1|2|3, ni tan siquiera los propios aficionados rojillos. Y es que, los ‘jabatos’ llegaban a esta fecha clave en horas bajas, tras sumar tan solo seis puntos de los últimos quince posibles, hecho que les llevó a disputar estos playoffs como tercer clasificado en favor de la Unión Deportiva Logroñés, que lo hizo como segundo del grupo.

Tras remontar la primera eliminatoria frente al Atlético de Madrid, que consiguió adelantarse en el marcador en Anduva tras el empate a cero en la ida de cuartos de final, el conjunto de Borja Jiménez afrontó las semifinales frente al Recre con la moral por las nubes, y es que, a pesar del bajo momento de forma de los rojillos, si hay algo que ha caracterizado al conjunto de Miranda es la capacidad para crecerse y competir en los momentos cruciales de la temporada. Así las cosas, tras unas ‘semis’ muy competidas frente al Recreativo de Huelva, el Mirandés consiguió colarse en la final de los playoffs de ascenso (1-0 en la ida y 1-1 en la vuelta). El rival, un viejo conocido ante el que guardan muy buenos recuerdos, el Atlético Baleares.

Se cierra el círculo con otro ascenso

Cuando los aficionados rojillos conocieron cuál sería su rival en la final por el playoff de ascenso a la Liga 1|2|3, seguro que fueron grandes momentos y recuerdos los que inundaron sus mentes. El CD Mirandés tenía ante sí, la posibilidad de rememorar aquel histórico ascenso en la temporada 2011/2012 a Segunda División, el primero en la historia de la entidad, conseguido también en Son Malferit ante el conjunto balear.

Tras un gran actuación en el partido de ida en Anduva por parte de los pupilos de Borja Jimenez, los burgaleses llegaban a la vuelta de Son Malferit con una renta de dos goles. No obstante, el técnico avilés, como reconocía en rueda de prensa previa al encuentro, tenía claro que una de las claves para rubricar la temporada con el ascenso sería el mantener la calma en los momentos y situaciones complicadas a los que el equipo iba a tener que hacer frente en el feudo del Atlético Baleares.

Precisamente, esa calma es la que le faltó a los mirandeses para no sufrir como lo hicieron en tierras baleares. Tras un primer tanto de los rojillos, el equipo de Borja Jiménez le perdió la cara al encuentro, hasta el punto en el que encajaron tres goles en la segunda mitad, hecho que les complicó muchísimo en los minutos finales del partido. Sin embargo, apareció Limones para vestirse de héroe el día en el que el Mirandés, tras dos años en la categoría de bronce, volvió al fútbol profesional a costa de su víctima favorita, el Atlético Baleares. Siete años después, mismo rival y mismo desenlace: el ascenso a la Liga 1|2|3.

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