Dicen los pensadores y la gente que sabe de lo que va la vida que los sueños a veces se cumplen. Y quizás no hace falta recurrir a Paulo Coelho, James Cash Penny o Aristóteles. Podemos fijarnos en esos soñadores que están cerca nuestro. Que luchan cada día contra viento y marea para dejar a un ente, por el que ellos sienten y padecen, en el mejor lugar posible. 

El sueño de verano –como diría ‘Delahoja’– de la dupla Lalo Arantegui-Víctor Fernández se ha cumplido. En una Segunda División donde al aficionado se le tiene acostumbrado a esperar hasta el fin de mercado para las incorporaciones de delanteros, los encargados de incorporar futbolistas en el Real Zaragoza han sorprendido a media categoría. Y no solo por la celeridad del fichaje, sino por lo difícil que parecía conseguir tan pronto a un jugador con las características de Raphael Dwamena.

Dwamena, un delantero polivalente

Pero así ha sido. 16 de julio y Dwamena ya era jugador de la escuadra maña. Un jugador rápido, veloz, ágil, que disfruta de los huecos que le pueden llegar a hacer sus compañeros. Un delantero versátil, incómodo para las defensas contrarias. Y lo mejor, un delantero que es delantero. ¿A qué me refiero con esto? A que es un delantero de área, rematador, que funciona bien con los extremos que, por otra parte, ha declarado Víctor Fernández que existirán con total seguridad en su esquema. 

Dwamena

La plantilla recibe a Rapha | Real Zaragoza

Mirando la estadística de la pasada campaña, podríamos decir que el fichaje de Rapha por el Real Zaragoza va a ser la crónica de una muerte ya anunciada, un proyecto continuista para igualar las malas cifras del conjunto aragonés la campaña pasada. Pero en un Real Zaragoza que se va a gustar a sí mismo con un dominio del balón exquisito y con, seguramente, la segunda línea que más ocasiones cree de la Liga 1|2|3, tanto Dwamena como Suárez se pueden hinchar a anotar dianas. El propio jugador colombiano así lo aseguraba en una entrevista al ‘Heraldo’: “En Zaragoza, cada 3 minutos somos capaces de tener una ocasión. Creo que, en este Zaragoza, un delantero se puede hinchar a meter goles”.

El hombre idóneo

Así pues, el de Rapha Dwamena es el fichaje que necesitaba el Real Zaragoza. Tanto por su estilo físico (corpulencia, estatura y potencia) como por su olfato goleador. Tras la incorporación de Suárez, un jugador que puede acercarse mucho más a la segunda línea para recibir y que no aparece tanto en zonas cercanas al área rival, se necesitaba a un jugador referencia, un ‘9’ puro, una persona que se sirviera de los extremos y sus centros para convertirlos en gol. Un estilo de jugador que el Real Zaragoza viene echando en falta tras la salida de Borja Iglesias.

Dwamena

Víctar, feliz con la llegada de Dwamena

Y solo hay que ver la cara de Víctor Fernández para confirmar que este era el jugador que necesitaban los blanquillos. El míster, un ‘hincha’ más, contento por la llegada de Rapha, hace ver a la afición zaragocista que este es un proyecto ambicioso y que plantilla y cuerpo técnico van a luchar hasta la saciedad para que el Real Zaragoza vuelva a estar donde se merece.

Deja un comentario