Manu García, colofón a una semana loca en Gijón 

Cuando un familiar vuelve a casa tras un período extenso fuera, la sensación en el hogar es la de familia unida. Los lazos se estrechan y el optimismo se adueña de cada rincón. Algo así ha sucedido con Manu García. Tras muchas especulaciones, declaraciones del jugador mostrando su deseo de volver y expectación generada en redes sociales, ayer se produjo el gran regreso. La ilusión se desborda, Gijón recupera la ilusión. Una ilusión desbordada. Un contexto espectacular para aprovechar la corriente del optimismo.

Salir antes de entrar

Desde el sábado, la afición sportinguista espera el retorno del guaje. Un reloj, una maleta y el tiempo que no cesa. Aviones en Twitter, en lugar de pájaros, y operación salida en marcha. Cofie, Robin Lod, Dani Martín, Moi Gómez… y llegó el momento. Viernes 19 de julio y no sólo regresa. Lo hace para quedarse, en propiedad.

Manu García

Manu, con los más pequeños | Luis Manso

Y así, Manu García une aún más ilusión al Sporting. Con el regreso de Javi Fuego, con los guajes que empujan para derribar la puerta… Con Djuka. Incluso con Álvaro Vázquez si es capaz de desarrollar sus cualidades de nuevo.

Locura por el Sporting, asalto al regreso

Con las piezas que ya forman la plantilla, con lo que se pueda unir… José Alberto al frente, y guajes a los que conoce a la perfección. Ingredientes que hacen presagiar rendimiento y ambición. Será difícil no incluir al Sporting entre los aspirantes al ascenso, sea por la vía que sea.

Manu García

Comienza el sueño | Luis Manso

Unas expectativas que, como suele ocurrir en estos casos, tendrá una doble vertiente. La negativa está ahí, la presión para alcanzar resultados puede convertirse en una losa difícil de levantar. Sin embargo, en la positiva se suman la ambición, el apoyo, la ilusión de una masa social que anhela tiempos mejores. Ilusión desbordada. Esa que, muchas veces, todo lo puede.

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