Aitor Sanz regresa a su hábitat

El momento que todo aficionado del CD Tenerife esperaba ya ha llegado. Costó, pero finalmente el mayor deseo de la afición blanquiazul se hizo realidad en el estreno de la pretemporada, con el Águilas Atlético, un club de categoría Regional Preferente, como invitado de excepción. No, esa gran noticia no la protagonizaban Álex Bermejo, Adrián Ortolá o Dani Gómez, las caras nuevas hasta el momento del equipo de Aritz López Garai. Ni siquiera, y eso que había mucha expectación, los canteranos iban a ser los protagonistas de esa buena nueva que todos esperaban. Era, nada más y nada menos, que Aitor Sanz, uno de los capitanes y pesos pesados del vestuario tinerfeño.

Aitor Sanz

Aitor Sanz volvió a disputar un partido | CD Tenerife

Uno de los jugadores más influyentes y más queridos de la plantilla, que en la reanudación de un encuentro sin historia, salió a jugar la segunda parte, casi 500 días después de su última aparición dentro de un terreno de juego. Y se dice pronto. Era tan difícil ver algo así, como tener en la mano un billete de euro con la misma cantidad. Pero finalmente ese calvario acabó.

La luz al final del túnel 

Y es que, tras 16 meses de arduo trabajo, problemas físicos y también emocionales, Aitor Sanz empieza a ver la luz al final del túnel. El problema no fue aquella lesión, producida después de un duelo de Segunda División ante el Real Oviedo, su anterior club. En aquella ocasión, el 9 de marzo de 2018, el centrocampista no había sido titular. Saltó al campo en el 65′, sustituyendo a Suso Santana, cuando el partido iba con un 3-1 a favor de los locales, con un Heliodoro eufórico tras una gran actuación de los suyos en general y de Álex Mula, con un doblete, en particular.

Pero nadie se esperó nunca que aquel iba a ser un día recordado por todos un tiempo más tarde. Una lesión en el tendón de Aquiles. En principio, nada grave, pero el paso de los días y una mala curación llevó al madrileño a tener problemas también en el gemelo. Su situación, más que acabarse, iba empeorando con el tiempo.

Una pesadilla que se alargaba demasiado

Recaídas, tratamientos lejos de las islas, una recuperación muy larga y algún que otro intento frustrado de regreso a los campos alejaban aún más al jugador de una posible vuelta, llegándose a plantear, incluso, si merecía la pena volver. Pero él nunca tiró la toalla. Ahí siguió, trabajando apartado del grupo o a miles de kilómetros, con el único objetivo de volver a sentirse futbolista. Aunque eso implicara pasar un año en blanco. Todos en la isla recordamos las alarmas que surgieron cuando, tras seis meses de lesión, nadie sabía qué pasaba con uno de los capitanes. Las jornadas pasaban y el nombre de Aitor Sanz no dejaba de aparecer en los partes médicos de la web del CD Tenerife.

Aitor Sanz

Aitor ya entrena como uno más | Diario AS

¿Qué pasaba con él? ¿Por qué una lesión que en principio iba a ser para tres o cuatro meses, como mucho, se alargó aún más en el tiempo? Incluso, un vídeo polémico que mostraba a un Aitor Sanz claramente cojo, saliendo del hospital, prácticamente desamparado por el club, dejaba muchas cosas en el aire, pero ninguna buena.

El madrileño no estaba y el club no arrancaba. Su año en blanco se notó. Luis Milla y el resto de sus compañeros no conseguían dominar el juego. El Tenerife no tenía la identidad que sí consiguió con Aitor Sanz aquella temporada. Se le echaba mucho de menos. Pero lo importante era que dejara esa maldita lesión y esos problemas físicos atrás, que se pusiera al nivel de sus compañeros y, por fin, comenzar de cero en este verano y poder empezar a sentirse futbolista de nuevo.

Volver a sentirse futbolista

Con López Garai al frente y una nueva oportunidad, Aitor se presentó el primer día de entrenamientos de esta temporada 2019-20 y entrenaba como uno más. Nadie hubiera dicho que ese veterano centrocampista nacido en 1984 había estado casi año y medio en el dique seco. Entrenaba como uno más. Y, a la hora de disputar el primer partido amistoso del nuevo CD Tenerife, López Garai le hizo esperar un poco. Salió tras el descanso, con un 0-4 a favor de los blanquiazules, en un partido trámite, pero en el que, por fin, volvía a sentirse futbolista.

Aitor Sanz

El capitán está de vuelta | CD Tenerife

Puede que el rival no haya tenido el nivel, pero lo importante eran las sensaciones de un jugador que tenía que ser importante este año. Con la falta de incorporaciones, el 16 blanquiazul podrá ir cogiendo más minutos, con el paso de los días. Y, quién sabe, tener la oportunidad de contar como titular para la primera visita de la temporada, a la Romareda, aunque con acumular minutos en la pretemporada le baste para volver a ser el jugador que fue. O, al menos, aportar experiencia y su juego a un equipo que, en los últimos tiempos, ha carecido de ello.

Fin del calvario

En Tenerife estamos felices, ilusionados. No por los nuevos fichajes, ni por la campaña de abonos. No por el nuevo entrenador, porque aún no se ha visto en plenitud la mano del técnico. La felicidad, la ilusión, tiene un nombre y es el de Aitor Sanz Martín, uno de los cuatro capitanes del CD Tenerife, que tras casi 500 días ha puesto fin a su calvario y ha vuelto a jugar un partido. Puede que los 45′ que el centrocampista disputó ante el equipo modesto del sur de la isla hayan sido los más felices de su carrera, y eso que no era oficial, sino la puesta de largo. El pasado ha sido muy duro, el presente ilusionante y, el futuro, esperanzador. Se acabó, por fin, el calvario de Aitor Sanz.

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