El Dépor ha empezado la temporada de manera desastrosa. Tras un espejismo en Riazor con la victoria al Real Oviedo, el equipo entrenado por Juan Antonio Anquela ha encajado tres derrotas consecutivas: Huesca, Rayo Vallecano y Albacete. La afición blanquiazul, que no se quita de la cabeza el fiasco de Mallorca, tiene muchas dudas sobre la calidad de la plantilla y la capacidad para gestionarla del técnico linarense.

Anquela no encuentra la estabilidad

En la victoria ante el conjunto asturiano ya se pudo ver la falta de resolución del cuadro herculino. Los de Sergio Egea bien pudieron llevarse de A Coruña un punto. Más tarde, el equipo altoaragonés empezó a dilucidar las múltiples carencias del Dépor en este comienzo liguero. Lo mismo ocurrió en Madrid. Tanto en El Alcoraz como en Vallecas, al equipo de Anquela le endosaron un 3-1. En el último partido mejoró las sensaciones en Riazor ante el Albacete de Ramis, pero no lo vio recompensado en el marcador (0-1).

Anquela

Mollejo ya ha debutado como deportivista | Diario MARCA

Se podría reflexionar profundamente sobre cada una de las líneas del equipo. Pero, en líneas generales, valga la redundancia, existen muchas dudas. Las cuatro posiciones de la defensa han sido ocupadas por hasta nueve jugadores diferentes. El único fijo ha sido el griego Lampropoulos, el resto ha ido cambiando. Empezó Caballo, se marchó, jugó Luis Ruiz, llegó y fue titular Salva Ruiz. Un caos el carril izquierdo de la zaga. En la derecha, comenzó jugando Eneko Bóveda las dos primeras jornadas y David Simón lo hizo en el tercer y cuarto partido. En el eje, entre lesiones y dudas, han acompañado al griego Somma, Mujaid Sadick y Francisco Montero. Es necesario para la fiabilidad defensiva del equipo mantener una línea que se empiece a conocer y compenetrar.

Una medular pendiente de engrasar

El centro del campo, con menos fondo de armario, no ha sufrido tantas variaciones, pero sí necesita aún asentarse. Ager Aketxe, uno de los mejores del equipo en el mal comienzo, todavía tiene mucho que dar al Dépor; sobre todo, en cuanto a pases decisivos. El japonés Gaku Shibasaki va dejando buenas sensaciones y todo hace prever que cogerá el volante para conducir el juego del equipo.

“Se podría reflexionar profundamente sobre cada una de las líneas del equipo. Pero, en líneas generales, valga la redundancia, existen muchas dudas”

Para las bandas llegaron hasta tres jugadores en el último día de mercado. De hecho, los tres jugaron en el último partido en Riazor ante el Albacete. Víctor Mollejo fue titular en banda derecha y completó un buen debut. Beto da Silva y Sasa Jovanovic partieron desde el banquillo, pero no consiguieron empatar el gol de Néstor Susaeta.

Dudas alrededor del nivel atacante del Dépor

También en el ataque existen dudas sobre quién jugará y, lo más importante, el nivel que darán. Mamadou Koné, Samuele Longo y Christian Santos competirán por un único puesto. De momento, el costamarfileño es el que más minutos ha jugado, pero su falta de gol podría hacerle perder el puesto. El venezolano Santos está al pie del cañón para coger las riendas de la titularidad si Anquela lo precisa. Hasta el momento, es el único delantero que ha convencido durante estos partidos, más allá de los resultados.

Leer más | ‘Koné, amenaza deportivista’

La situación del Dépor es complicada, pero La Liga no se termina en la cuarta jornada y aún tiene mucho margen de mejora. El primer error ha sido la planificación de la temporada, algo que no sucedería de esta manera si el mercado de fichajes se cerrase antes del comienzo del curso. Las lesiones en defensa tampoco han ayudado, pero el linarense Juan Antonio Anquela no se puede excusar y tiene que levantar esta situación cuanto antes. Si no lo hace, podría verse sin trabajo en las semanas venideras. El Molinón es el próximo reto del conjunto herculino, un estadio nada cómodo para ir en una situación como la del Dépor.

Deja un comentario