En Anduva no acaban de dar con la fórmula para levantar el vuelo en estos primeros compases de la temporada. O mejor dicho, no encuentran a su líder sobre el campo. Ese jugador que marque regularmente las diferencias y que decante partidos a favor de su equipo. En estas nueve jornadas, más de uno ha dado síntomas de liderazgo en el vestuario del Mirandés, pero ninguno ha conseguido darle continuidad a ese rol.

Mirandés

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Problemas en defensa

Con 16 goles en contra, los de Miranda de Ebro son el equipo más goleado de La Liga SmartBank. Andoni Iraola ya ha probado múltiples combinaciones y ha utilizado hasta ocho futbolistas distintos en la línea defensiva (además de los dos guardametas), pero los resultados siguen sin aparecer. Kijera Cristian González son los que más regularidad están teniendo, pero el resto de la zaga experimenta cambios en cada jornada y así no es fácil lograr esa fiabilidad defensiva que te otorgue tranquilidad.

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El inicio de temporada, sin embargo, prometía con Marquesa en el lateral zurdo, Carlos Julio en derecha y una pareja de centrales estable. Simón Gbegnon fue desapareciendo del once, Enric cayó lesionado e Iraola ha parecido un tanto desorientado a la hora de fijar una línea defensiva estable.

Altibajos en el centro

La tónica se repite si se analiza el rendimiento de los centrocampistas. Mohedano Guridi empezaron la liga en el doble pivote, pero primero Antonio Sánchez y después Malsa se han hecho con un puesto en el once. Sin embargo, el nivel demostrado por los cuatro no ha variado demasiado. Días de dominio y buen fútbol con otros donde se han visto desbordados por la superioridad del rival. Especialmente con ese 4-0 frente al Racing de Santander, un rival con potencial y objetivos similares, pero que ese día pasó por encima del cuadro rojillo.

En cualquier caso, la última pareja en el doble pivote ofrece muestras de que puede llegar a alcanzar un nivel no sólo digno, sino a la altura de la categoría y de lo que el equipo necesita. Quizá con un poco de tiempo, si se le da continuidad, las piezas se acoplen y el bloque funcione para dar esa estabilidad que detenga la sangría defensiva.

Mirandés, talento intermitente

Álvaro Rey Martín Merquelanz. Viendo la plantilla, ellos son los dos jugadores que deberían marcar diferencias con más facilidad. El primero apenas se ha destapado en un par de partidos, mientras que el segundo empezó a buen nivel el curso pero se ha apagado en las últimas semanas. Sin ellos, es fácil ver sufrir al equipo jabato en ataque. Aún así, 5 de los 10 goles anotados hasta ahora llevan sus firmas.

Sin contundencia en ataque

El contexto no es demasiado favorable, pero ni Marcos André ni Matheus Aiás han demostrado hasta ahora la capacidad goleadora que se les exige para lograr los objetivos marcados. Apenas 3 tantos entre ambos, cifra insuficiente para aspirar a cotas superiores. La lesión de Mario Barco tampoco ayuda, aunque el delantero navarro tampoco estaba entrando con regularidad en el equipo.

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Con todo, el problema no parece tener un solo foco, y la tarea ahora para el Mirandés es ir solucionándolos poco a poco. De lo contrario le será muy difícil salir de la dinámica negativa actual. Solo un triunfo en nueve encuentros y ubicado en puestos de descenso. Sin embargo, poniendo el foco en el juego, más allá de la falta de continuidad, pueden atisbarse motivos para la esperanza. Eso sí, sin comandantes será difícil llevar al ejército a la victoria.

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