Los engranajes del Huesca empiezan a funcionar tras 10 jornadas, y tal es la magnitud de las sensaciones que el equipo ha realizado el mejor arranque liguero de su historia como profesional. En base a ello y como 3º clasificado con 18 puntos, son varios los motivos que atisban un futuro esperanzador en su retorno a Segunda División: un fortín, solidez y juego.

Un Huesca inexpugnable

Como si de una muralla se tratase, los azulgrana han logrado convertirse en el equipo menos goleado de la categoría con cinco goles en contra. No era así cuando el balón parado desmontó a un Huesca poco contundente hace semanas, pero Sá, Pulido, Luisinho y compañía le han dado la vuelta a la situación a base de solidez y coordinación. Tal y como espera cualquier aspirante, El Alcoraz se ha transformado en un estadio casi inexpugnable, donde sólo el Albacete ha conseguido la victoria gracias a un penalti. Otro gallo cantaría si se viera una interpretación parecida fuera de casa y no dejase que desear en las segundas partes.

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Más allá, tanto Álvaro Fernández como Rubén Yáñez han sido decisivos en la evolución del equipo oscense. Sucedió en el Francisco de la Hera o ante los pupilos de José Alberto López, donde ambos demostraron sus mejores cualidades bajo palos. Los guardametas también dan puntos y en el Huesca ha sido la tónica durante demasiado tiempo. Registrar una media de medio gol encajado por partido demuestra que la solidez de los de Míchel ha aumentado a pesar de las dificultades sufridas ante Sporting, Girona o Extremadura.

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El equipo celebraba la victoria ante el Sporting | Foto: SDHuesca

Jugar y generar

El estilo implantado se ha visto reforzado por Mosquera y Mikel Rico, portadores de visión, equilibrio y continuidad a la idea de Míchel como brújulas y anclas del equipo. Además, el dominio posesivo azulgrana impone ritmo habitualmente, afirmando como dijo Álvaro Cervera que “el Huesca hace cosas de Primera”. De todas formas, sería estéril sin la aparición de perfiles ofensivos que ejerzan de conectores en el juego ofensivo.

“El estilo implantado se ha visto reforzado por Mosquera y Mikel Rico, portadores de visión, equilibrio y continuidad

Es el caso de Juan Carlos Real, Eugeni, Sergio Gómez o David Ferreiro, dotados para elaborar juego por bandas y por el interior en sistemas 4-3-3 o 4-2-3-1. De menos a más, Real empieza a reencontrarse en la media punta a base de goles, con los que trata de elevar la competencia mantenida con Eugeni. Otro caso similar es la irrupción de Gómez, que ha despejado cualquier duda haciéndose con la banda derecha ante la ausencia de Raba. A sus 19 años, el catalán no ha dudado en aprovechar su oportunidad y así crecer el máximo posible en la división de plata.

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Por otro lado en la delantera, Okazaki se ha hecho con la titularidad en cuestión de adaptarse. El japonés es el único delantero que ha marcado en consecuencia al esfuerzo, técnica y talento innato brindado hasta ahora. A diferencia de la lesión de Escriche, Okazaki ha sido una gran noticia para el constante crecimiento altoaragonés a pesar de ser el tercer equipo menos goleador.

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Mosquera y Rico persiguen el balón ante la UD Almería | Foto: LaLiga

Una de cal y otra de arena

No todo es del color de rosas para un Huesca en proceso de construcción. Sin embargo, no es descabellado afirmar que Míchel parece haber dado con la tecla en un equipo prácticamente nuevo. Desconocedor del empate a estas alturas, la capacidad de reacción y una versión más competitiva a domicilio son sus cuentas pendientes por ahora que, de conseguirlas, le consagrarán como un verdadero aspirante más allá de sus pros y contras.

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