Semana perfecta en Almendralejo. El Extremadura se abona a la victoria y cosecha un 9/9 con tres victorias en siete días. Mejoría futbolística y emocional, algunos de los factores que han convertido el pesimismo en felicidad. Manuel Mosquera y la mano gigante, figura central.

La alegría es palpable entre la afición azulgrana. La confianza está por las nubes y Manuel Mosquera lo ha vuelto a hacer, ha resucitado de nuevo a un equipo que, pese a que no estaba muerto, se encontraba en fase de desesperación. Los resultados no llegaban y la impaciencia se hacía notar. Pero, tras tres partidos en siete días ante rivales que no ocupaban la zona alta de la tabla, el Extremadura ha sabido aprovechar su momento y no perdonar.

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Como consecuencia, los extremeños se han alejado del abismo. Decimoterceros en liga, a la misma distancia de la permanencia y de los playoffs de ascenso (cuatro puntos). Parece pronto para pronosticar, pero sin duda el Extremadura ha superado el primer gran bache de la temporada gracias a un tren que ya carbura a todo gas.

Mosquera, en Santo Domingo empezó todo

Santo Domingo quedará en el recuerdo del cuadro azulgrana por muchos años. Si ya el año pasado la victoria por 0-1 supuso media permanencia, esta temporada no iba a ser menos. Diferente resultado aunque una dinámica de juego parecida.

El Extremadura no ofreció su mejor versión en el feudo alfarero. Maduró el choque, aguantó bien atrás y aprovechó su oportunidad para poner el 0-1 desde el saque de esquina. La lectura de partido tras el tanto de Fran Cruz fue muy buena, pues apenas concedió atrás. Kike Márquez sentenciaría el envite desde los once metros.

Elche y Tenerife, las siguientes víctimas

En los dos siguientes duelos, la mejoría futbolística ya sí fue evidente. Ante el cuadro de Pacheta, los de Almendralejo cuajaron uno de los mejores partidos desde que militan en segunda división. Presión alta, agresividad en la recuperación, buenas combinaciones y llegadas constantes. Fue un volcán que, afortunadamente, se tradujo en un resultado positivo.

Un Extremadura más completo, con mayor número de jugadores a su nivel y que presenta alternativas en defensa y ataque. Además, es más peligroso arriba. Acumula más hombres en el área en los centros laterales, ya que los propios laterales llegan a línea de fondo y permiten a los extremos orientarse para el remate”

Tras el asedio sin éxito, tuvo que ser en un saque de esquina. Willy se impuso al primer palo para adelantar a su equipo, que jugaba contra 10 tras la expulsión de Manu Sánchez. Se hacía justicia tras lo visto sobre el verde. Sentenciaría Cristian Rodríguez, jugador que bien merece epígrafe aparte por su irrupción.

En las islas, el cuadro de Manuel Mosquera volvió a ofrecer una gran versión. Dominio total de los tiempos del partido. Se adelantó gracias al gol de Zarfino, que se impuso en el área como un animal. Empataría Álex Muñoz en una jugada algo controvertida.

Mosquera

Felicidad en Almendralejo | Foto: Extremadura UD

En la segunda mitad, y tras el gran dominio azulgrana tanto del cuero como en ocasiones, los tinerfeños metieron una marcha más. Entre el minuto 60 y el 73, los locales se impusieron a base de buen fútbol, combinaciones ofensivas más rápidas y ocasiones que bien pudieron suponer el 2-1. Pero del 2-1 se pasó al 1-2, gracias a un penalti que transformó Nono. Los de Mosquera leyeron bien el final del choque, no les quemó la pelota en los pies y amarraron la ventaja para llevarse los tres puntos.

Pinchi y Cristian, el reflejo de la revolución

Si algo se le pedía al Extremadura era activar a los secundarios, que el once titular y fijo de Mosquera se viera agitado. Uno de los nombres propios en esa revolución es Fran Cruz. El mal inicio liguero de Pardo invitaba a un cambio en el centro de la zaga. El ex del Lorca fue el elegido y de momento su rendimiento es excelente. Rápido al corte y en las ayudas, sólido por arriba y ayudando en los centros laterales. De momento, indiscutible.

Por otro lado, Pinchi ha llamado a la puerta de la titularidad. De menos a más, su partido ante el Tenerife fue soberbio. Detrás del punta, con libertad en todo el frente de ataque. Se movió por ambas bandas, ofreció apoyos constantes, los cuales intercaló con desmarques de ruptura muy buenos. De uno de estos surgió el penalti que transformaría Nono.

Mosquera

Posición media de los jugadores del Extremadura ante el Tenerife | Fuente: Diario AS.

Algo más discreto en Tenerife, pero Cristian Rodríguez se salió ante el Elche. Además del gol, fue fundamental en la recuperación de pelota, presión alta y con balón. Parte desde la banda derecha en el 4-4-2 pero, en ataque, se incluye como un interior más en zonas centradas. Por un lado genera superioridad en la medular y por otro permite a Álex Díez doblar constantemente la banda.

Jugadores como Willy o el propio Álex Díez han dado un paso adelante. Pastrana parece recuperar su mejor versión, Nono está más implicado que nunca. La competencia en los laterales es positiva. En la medular, David Rocha está siendo fundamental para el equilibrio ataque-defensa. Un mediocentro disciplinado, posicional y con rigor táctico que se ha hecho fijo en el once tras los intentos fallidos de ubicar ahí a Lomotey o Sergio Gil.

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Un Extremadura más completo, con mayor número de jugadores a su nivel y que presenta alternativas en defensa y ataque. Además, es más peligroso arriba. Acumula más hombres en el área en los centros laterales, ya que los propios laterales llegan a línea de fondo y permiten a los extremos orientarse para el remate. Los delanteros viven más cerca de la portería rival, no tan lejos como en jornadas anteriores. El equipo presiona más arriba, impide la salida de balón del contrario, fuerza despejes y, en consecuencia, acaba teniendo la pelota durante más minutos. En definitiva, una mejoría futbolística palpable. Próxima parada: Ponferradina.

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