Alfredo Ortuño es un viejo conocido de Segunda División. El 20 de diciembre comenzó su andadura por la categoría de plata debutando con el Albacete. Un total de 186 partidos jugados a lo largo de diez temporadas, donde ha jugado en ocho clubes distintos.


La temporada que más se recuerda de Ortuño es la 2016/17, donde fue el líder de la delantera del Cádiz CF. Un Cádiz que llegó a disputar los play-off de ascenso a Primera, y en el que estaba acompañado de grandes jugadores como Salvi, Álvaro García y Aketxe entre otros. En esta temporada, Ortuño disputó 42 encuentros donde logró marcar 17 goles y dar 3 asistencias. El delantero yeclano terminó como quinto máximo goleador de la categoría (ese año fue pichichi su actual compañero de equipo, Joselu Moreno).

Ortuño

Ortuño celebra con el Cádiz | La Liga

En esta temporada destacó como el delantero referente del equipo. Ortuño era el único punta en el terreno de juego, donde estaba rodeado de jugadores con mucha calidad en la zona de tres cuartos. Con ellos congenió y se consiguió asociar bastante bien. Fue una gran temporada del conjunto gaditano, aunque un poco frustada por la eliminación en el play-off frente al Tenerife.

Ortuño, bajón de rendimiento

Tras una fantástica temporada con el Cádiz, Ortuño regresa de su cesión a Las Palmas (club al que pertenecía). El verano de 2017 terminó muy mal para Ortuño. Fichó por el Valladolid a última hora en el mercado veraniego, pero finalmente se le comunicó al conjunto pucelano que la documentación no llegó a tiempo a La Liga, por lo que Ortuño no pudo fichar por el Valladolid. Se quedó sin equipo en el que jugar hasta enero, cuando el Salt Lake de la MLS apareció y fichó al delantero. Estuvo de enero a julio en la MLS, donde apenas contó con oportunidades, ya que tan sólo disputó 4 partidos en los que no consiguió marcar gol.

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En verano de 2018 regresó al Albacete (conjunto con el que debutó en Segunda División). En el Alba, media temporada, ya que sólo disputó 6 partidos como titular de los 15 que llegó a jugar. Ortuño tenía por delante a Roman Zozulya, el cual era el delantero referente de la plantilla y la primera opción de ataque para Ramis. Ortuño estaba cumpliendo un rol totalmente secundario y se estaba hundiendo moralmente. Un jugador que pasó de brillar en la temporada 2016/17, a no jugar y llegar a estar sin equipo en 2018. Y todo comenzó por un fichaje errado por culpa de la documentación.

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Ortuño, segunda etapa en el Alba

La luz al final del tunel

Ortuño vio con buenos ojos marchar cedido en el pasado mercado de enero para tener minutos y ser un jugador más importante. Y ahí apareció el Extremadura. El conjunto extremeño solicitó la cesión del delantero hasta final de temporada y dicha solicitud fue aceptada. Ortuño llegó a Almendralejo e iba a comenzar a recuperar esas ganas que había perdido de jugar al fútbol.

Manuel Mosquera fue clave para Ortuño. El delantero comenzó a recuperar la confianza y las ganas de jugar gracias al entrenador. Comenzó a ser titular y un fijo en el Extremadura que terminó la temporada con una gran remontada y evitando el descenso holgadamente tras pasar gran parte de la temporada en la zona de descenso. Ortuño fue partícipe de esa gran remontada donde disputó 14 partidos como titular para un total de 16.

La decisión crucial de Ortuño

Las cifras de Ortuño seguían siendo bastante bajas si las comparamos con su temporada en Cádiz. Sólo 3 goles y 3 asistencias en Liga entre Albacete y Extremadura.

Llegó el verano y Ortuño regresó al Albacete. El delantero sabía que quedándose en el club manchego iba a volver a vivir lo mismo de la temporada pasada, así que decidió escuchar ofertas para marchar al menos otro año como cedido. Y aquí es donde Ortuño comenzó a ver la luz al final del túnel. A pesar de sus malos años en cuanto a partidos disputados y goles, a Ortuño le apareció la oportunidad de fichar por el Real Oviedo. El jugador, como ya declaró a algunos medios asturianos, una vez que vio que el Real Oviedo estaba interesado en contratarle no dudo en aceptar y unirse a la disciplina carbayona, a pesar de que le llegaron más ofertas de clubes de Segunda.

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Fueron unas negociaciones difíciles, ya que el Real Oviedo al principio quería que rescindiera contrato. Pero no fue posible, así que finalmente los azules se decantaron por una cesión de un año con opción de compra. Lo que quedó claro en esta negociación fue un detalle que ya destacó Ortuño en alguna declaración. Y es que el Real Oviedo estaba buscando un delantero rematador y que tenga gol, y desde el primer minuto de conversación el Real Oviedo le transmitió su plena confianza a Ortuño para cumplir este rol. Y finalmente se consiguió cerrar el fichaje.

Después de la tormenta siempre sale el sol

Ortuño llegó a Oviedo como una gran incertidumbre. La primera impresión en la afición fue negativa. Les parecía un fichaje de nivel pobre para el objetivo de mercado inicial que se propuso el club. A pesar de ello Ortuño trabajó duro y se ganó el puesto de titular prácticamente desde su llegada.

Y llegó el comienzo de liga. Ortuño jugó de titular en Riazor en el debut del Real Oviedo en Liga, pero no consiguió marcar. A partir de este partido comenzó la explosión de Ortuño como delantero del Real Oviedo. Un delantero que ha encajado a la perfección en el rol que buscaba el Real Oviedo para el puesto de 9. Un delantero que baje balones, se asocie bien con los compañeros y principalmente que sea un buen rematador dentro del área. Ortuño está cumpliendo ese rol a la perfección y también está viendo como está recuperando con Sangalli, Berjón y Borja la asociación que en su día tuvo con Aketxe, Álvaro y Salvi.

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Ortuño ve la luz | La Liga

A día de hoy, Ortuño llega a la jornada 13 de Liga como máximo goleador de la categoría con 9 goles en 11 partidos. Unas cifras que le han hecho ganarse la confianza de toda la afición carbayona y volver a recuperar el olfato goleador que perdió en el verano 2017. El jugador está viendo como ha recuperado su mejor versión. Ortuño ahora es feliz y disfruta más que nunca jugando al fútbol. El círculo parece estar cerrándose.

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