Ocurre muy pocas veces en el mundo del fútbol. Normalmente, aquellos que cuentan con más experiencia dentro de este deporte son los que toman las riendas de los equipos. Aquellos futbolistas claves. Los que sin ellos, el equipo no carbura. En Las Palmas no ha sido así. El equipo parece depender de Jonathan Viera y Pedri González.


Gustav Theodor Fechner, un filósofo y psicólogo alemán, determinó la Ley de Weber-Fechner, una fórmula matemática. Esta fórmula venía a explicar que el incremento de la intensidad del estímulo necesario para provocar un cambio en la sensación es proporcional a la intensidad del estímulo inicial. En otras palabras, cuando comparamos dos estímulos pequeños, basta una diferencia mínima para distinguirlos perfectamente. Y si esos dos estímulos son grandes, deben ser muy distintos uno y otro para poder percibir el cambio.

Esos dos estímulos podemos denominarlos ‘Las Palmas con Pedri’ y ‘Las Palmas sin Pedri’. Un solo futbolista ha sido determinante para percibir un cambio decadente en el juego de los amarillos. Un sólo futbolista de once. Se podría considerar grave, muy grave, que un equipo dependa de un jugador. Hoy por hoy, Pedri González ha demostrado estar uno o dos pasos por delante de la mayoría.

Pedri

Imagen: Carlos Díaz-Recio

Sin el futbolista tinerfeño, el conjunto insular ha sumado pleno de derrotas. Los de Pepe Mel piden con cadencia de susurro pero fuerza de tanque, la eliminación de la selección sub17 del Mundial de Brasil. Cuanto antes esté fuera del torneo La Roja, antes volverá Pedri al equipo. Y es que sus actuaciones no han dejado indiferente a nadie; ni al Fútbol Club Barcelona ni a la selección española.

Pero no deja de ser preocupante que Las Palmas tenga en Pedri y Jonathan Viera las piezas que hagan funcionar al equipo.

Ecuación al paraíso

Pedri tiene en Jonathan Viera su mejor socio y viceversa. Son el factor diferencial de esta Unión Deportiva. Dos astros colosales que iluminan cada rincón del firmamento. Son la pieza clave del faro que marca el sendero que debe seguir la Unión Deportiva para no perderse en las aguas turbias que acapara toda la Segunda División. En el espacio interestelar que separa a ambos, la magia hace acto de presencia

Una ecuación casi perfecta, que viene precedida de una fórmula que da un número exacto. El dúo que forman ambos deja de funcionar si falta un miembro de esa ecuación. Y el resultado que da llega a categoría de catástrofe.

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Ante la ausencia de Pedri o Jonathan Viera, el camino cuenta con tabiques, con enormes muros que impiden la llegada al edén, al nirvana, al vergel donde van los inmortales. Pedridependencia, Vieradependencia. Sin Viera o sin Pedri, no hay paraíso. Porque futbolista bueno, no hay dos. Y futbolistas así no pueden ser sustituidos, básicamente, porque no existen.

Mel en el banquillo

El técnico madrileño ha sido el que le ha dado la pelota en el pie a Pedri. A partir de ahí, ha salido corriendo hacia adelante guiado por Pepe Mel. El entrenador de la Unión Deportiva ha sido quien ha confiado en él, quien le ha dado una oportunidad que no ha desaprovechado.

Recientemente, el madrileño ha dado una serie de entrevistas a diferentes medios. Él no cree que Las Palmas dependa de Pedri, pero sabe que en Segunda División no suben las individualidades. Suben los grupos, los vestuarios.

Con Pedri, sin Pedri

Con certeza nunca se sabrá si su ausencia es la causa de que el rendimiento del equipo amarillo descienda de manera considerable. Pero lo cierto es que la entidad insular, en los tres encuentros donde no ha estado presente, ha caído derrotado.

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Del talento de Pedri González no se debe dudar. Pero existe una eterna incógnita; cuánto afecta realmente a la laguna que deja el tinerfeño en el equipo. Cuando un equipo de fútbol pierde, pueden haber diferentes factores que expliquen esa derrota. Bien sea porque el equipo jugó directamente mal, o porque simplemente la pelota no quería entrar. La ausencia de Pedri puede ser determinante, sí. Hay que tener en cuenta, también, que delante hay un rival. Que el rival estudia a tu equipo y que es perfectamente capaz de anular todos los puntos fuertes de él.

“Los mejores tendrán días malos si aquellos que le rodean no están a la altura”

En las dos últimas derrotas de la Unión Deportiva Las Palmas, el equipo canario se veía las caras frente al Cádiz y el Fuenlabrada. Son de esos equipos que utilizan las armas de las que disponen. No jugarán bonito, no dominarán los encuentros, pero son eficientes. Equipos compactos. De esos en los que, generalmente, ningún futbolista destaca abismalmente por encima de los demás. La ausencia de un futbolista puede ser suplida por otro y la diferencia puede ser apenas perceptible. Sin Pedri o con Pedri el resultado podría haber sido el mismo. Pero la actuación diferente.

Los mejores tendrán días malos si aquellos que le rodean no están a la altura. Las Palmas tiene muchas carencias, no hay duda. Si Pepe Mel no logra solucionar eso, el equipo amarillo es un equipo para salvar la categoría.

Poco más se puede añadir en cuanto a qué aporta al equipo, sus cualidades más destacadas. Y, curiosamente, esas han podido ser decisivas para el buen rumbo que ha estado tomando la Unión Deportiva, y en las calamidades en las que se ha visto envuelto.

Talento de sobra tiene; se evidencia en grandes actuaciones y en su convocatoria con la selección española. Pero hay que ir con pies de plomo. Con calma. Para no poner el grito en el cielo si, lo que tiene pinta de estrella, acaba estrellando. Mientras dure, eso sí, el estado de gracia en el que se encuentra, disfrutemos. No solo los aficionados amarillos. También aquellos que, compartan o no simpatía por la Unión Deportiva, lo haga con el fútbol.

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