Quizás estés en medio de una gran tormenta. El cielo se te cae encima, las olas chocan contra el bote y los remos están a punto de partirse. Con los pantalones meados. Solo deseas un puerto y harás lo que sea por salir de ese infierno. Estas palabras de la película El indomable Will Hunting podrían usarse para resumir el presente del Real Club Deportivo de La Coruña. Unas palabras que acaban, que comienzan, con otras: cualquier puerto es bueno en una tormenta. En cualquier otra situación importaría la forma de jugar, el número de goles, si este jugador está corriendo tanto como debería, el porcentaje de posesión. Pero ahora mismo todo se trata de ganar, de ir hacia delante. De seguir navegando para llegar a puerto, a cualquier puerto con tal de sobrevivir a la tormenta.

Porque hubo tiempos mejores

En la peor etapa de la historia del Dépor en mucho tiempo, con la esperanza y la seguridad de que algún día el conjunto coruñés volverá a lo más alto del fútbol español y ¿por qué no? del fútbol europeo, sentimos nostalgia de los mejores momentos. Tenemos morriña de una época en la que la bandera blanquiazul ondeaba en el Estadio de Riazor para recibir por todo lo alto al Real Madrid, al Fútbol Club Barcelona, al Milán, al Manchester United. Porque esos tiempos existieron.

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No queremos dejar de recordar que, la temporada pasada, el Deportivo estuvo a solo gol de ascender a primera división. Que nadie se olvide de eso, a pesar de lo que se está viviendo actualmente en la ciudad herculina.

Pero hubo una época mucho mejor, hubo épocas mucho mejores, que tampoco queremos olvidar.

Tiempos que no queremos que queden atrás

Hoy queremos viajar al pasado, a la temporada 1999/2000, para revivir uno de los más grandes triunfos que el Dépor ha logrado en toda su historia, sino el más grande, pensarán muchos. “Cuando fuimos campeones de liga”.

Nostalgia de un Dépor campeón

Deportivo de La Coruña | Box To Box Football

Si hoy las esperanzas de los seguidores blanquiazules están puestas en el entrenador Luis César Sampedro y jugadores como Ager Aketxe, Borja Valle, Peru Nolaskoain, Gaku Shibasaki o Víctor Mollejo, por aquel entonces la imagen era muy diferente. Con Javier Irureta a los mandos de la nave, la plantilla contaba con nombres que formarán parte siempre de la historia de este club como Songo’o, Manuel Pablo, Naybet, Mauro Silva, Donato, Djalminha, Makaay o Fran. Todos ellos leyendas del Dépor.

Los coruñeses comenzaron esa campaña el 22 de agosto de 1999 venciendo por 4-1 al Alavés en Riazor. Una victoria que sabía muy bien. Y que hacía empezar con buen pie al equipo de cara al resto del año futbolístico. Con ese triunfo, además, debido a la diferencia de goles, el Deportivo de la Coruña se situó nada más comenzar la temporada en primera posición. La semana siguiente visitaron al Real Betis en Sevilla, volviendo a casa con un empate y situándose en quinta posición en la tabla. Siete días después cosechaban su segunda victoria, derrotando al Valladolid por 2-0, volviendo a puestos Champions.

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La primera gran prueba para el combinado gallego llegaría el la cuarta jornada. Entonces, visitaban al Real Madrid en el Santiago Bernabeu. El Dépor no consiguió ganar en uno de los campos más complicados del mundo. Pero sí sacaron un meritorio empate que los mantenía en la parte alta de la clasficación. Ese 1-1 fue el primer presagio de que estaban preparados para competir con los mejores. A pesar de que en la quinta jornada cayeran, sufriendo su primera derrota y perdiendo el invicto, ante el Numancia. El segundo presagio llegó en la jornada diez, con el equipo en cuarta posición. Con dos goles de Makaay, vencieron al Barcelona por 2-1 en Riazor. No sólo podían competir. Podían derrotar a los más grandes. Entonces el Deportivo llegó a la jornada doce.

“Cuando fuimos campeones de liga”

Roy Makaak con el Deportivo de La Coruña | These Football Times

El 21 de noviembre de 1999 no fue solo importante porque el Dépor ganó 5-2 al Sevilla, con un hat-trick de Pauleta. Esta victoria los hizo situarse en cabeza de la clasificación, en el puesto número uno. Una posición que nunca abandonarían. Desde ese día y hasta el último partido que disputaron esa temporada, el 19 de mayo del 2000, los coruñeses se mantuvieron en la cima. Hubo derrotas, hubo empates y hubo victorias. Sin olvidar el 5-2 al Real Madrid en la segunda vuelta con goles de Makaay, Djalminha, Víctor y Turu Flores por dos veces. Pero nada pudieron hacer los Iker Casillas, Fernando Hierro, Roberto Carlos, Fernando Redondo, Guti, Morientes o Raúl. Tampoco los Frank de Boer, Puyol, Guardiola, Figo, Rivaldo o un jovencísmo Xavi del Barça. Ese fue el año del Deportivo.

En la que para muchos fue la liga española más igualada de la historia, el combinado de La Coruña ganó el título liguero con 69 puntos. Por detrás quedaba el propio Barcelona (65), Valencia (64), Zaragoza (63) o Real Madrid (62). Ninguno había sido capaz de sobreponerse al fenómeno Dépor que se había mostrado imparable. Que había demostrado por qué es uno de los más grandes clubes de la historia del fútbol español.

Y hoy sentimos nostalgia de esos momentos. Tenemos morriña de esa época en la que la bandera blanquiazul del Real Club Deportivo de La Coruña ondeaba por encima de todas.

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