La ambición. Ese deseo intenso y vehemente de conseguir algo difícil de lograr. Se habla de riqueza, poder o fama como objetivos de tal deseo. En este caso, la ambición de la UD Almería y de su propietario es el ascenso y, víctima de tal vehemente persecución, Pedro Emanuel deja el banquillo almeriense cuando el equipo era segundo clasificado.


Precipitación. Acción de acelerar o apresurar un proceso para que se produzca de una manera más rápida. No, no está usted delante de un diccionario, disculpe si le ha dado tal sensación. Sin embargo, la UD Almería ha tomado una decisión que, a primera vista, ha desprendido la sensación de ser precipitada. ¿Lo es?

Pedro Emanuel, uno de los suyos

Pongámonos en antecedentes. Llegaba el jeque a Almería y se rodeaba de gente de su confianza. Entre ellos, Drudi en la dirección técnica y, de su mano, Pedro Emanuel era nombrado nuevo entrenador. El bueno de Óscar Fernández, firmado a finales de junio, había durado un mes en el banquillo indálico.

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Rodearse de gente de su confianza, decían. La realidad, vista con perspectiva, desmonta aquella teoría de un plumazo. Ahora, con el equipo en situación de ascenso directo, la propiedad se deshace de Pedro Emanuel. No olviden el papel de Drudi en esta secuencia.

Almería, más números que juego

La realidad, objetiva, es que el equipo se encontraba en una situación privilegiada. En ascenso directo, sin haber salido de las cuatro primeras plazas en las 14 jornadas disputadas. ¿Motivos futbolísticos para una decisión tan drástica? Podría haberlos.

Pedro Emanuel

Pedro Emanuel, destituido | Diario MARCA

Y es que los números, efectivamente, hablan bien del equipo. De hecho, es prácticamente lo único que lo hace. Si bien es cierto que, en las primeras jornadas, ilusionaba con su juego, con el paso de las semanas las sensaciones positivas se desvanecían. Tras 5 victorias en las primeras seis jornadas, en las últimas ocho, sólo una y sin brillo.

La luz, sin embargo, no debe cegar la realidad. Lo único a lo que agarrarse en la actualidad era la tabla. Una tabla que, además, es el rédito de un inicio influenciado por las ideas del anterior inquilino del banquillo.

El apoyo del vestuario

Otro factor que sumaba en favor de Pedro Emanuel era el vestuario. El equipo fue claro ante el Extremadura y mostró su posicionamiento en un momento delicado para su técnico. Una piña en torno al portugués y señal pública a la entidad de unidad en torno a su figura.

La seguridad defensiva, obviamente, era otro de los motivos para defender la figura del técnico. El equipo, salvo excepciones puntuales, ha sido muy regular en un gran rendimiento colectivo en materia defensiva.

La paleta de colores también cuenta con escala de grises

Y se acabaron las piedras a las que agarrarse para evitar la caída al vacío. Y es que el Almería de Pedro Emanuel no ofrecía señales esperanzadoras. Ya no sólo a su afición, que también, sino que se encontraba lejos de ofrecer sensaciones de candidato a nada.

No ya por una idea defensiva del juego, rácana y conservadora. Con tales señas de identidad, se cuentan a puñados los equipos capaces de haber alcanzado la gloria. Ni siquiera por haberse permitido el lujo de sentar continuadamente a aquellos futbolistas llamados a convertirse en decisivos.

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El detonante, probablemente, haya sido la falta de ambición. El Almería se ha convertido en un equipo que no sólo no tiene la posesión como objetivo, sino que cuando la alcanza, desconoce cómo usarla para dañar al rival. Es, sin duda, la señal de alerta más preocupante que se ha desprendido en las últimas jornadas. Y la que, probablemente, ha terminado empujando al vacío al responsable técnico de la plantilla.

Guti, relevo envuelto en incógnita

Su sustituto, José María Gutiérrez ‘Guti’, trae consigo un estilo diametralmente opuesto al de su predecesor. Se le presupone al madrileño un fútbol caracterizado por la posesión. Ese que entiende que la mejor forma de defenderse es con balón, y a través del trato del mismo la vía preferente para dañar al rival.

Pedro Emanuel

Guti, nuevo inquilino del banquillo | UD Almería

Es la apuesta por el joven técnico madrileño un mensaje a su afición no sólo de ambición. También de estilo, expresando al seguidor rojiblanco que no sólo busca el ascenso, sino hacerlo agradando a su gente. No es sólo el objetivo, sino la forma de alcanzarlo.

En Guti, la sombra de la inexperiencia. Una trayectoria en los banquillos que invita al optimismo por la idea expuesta en su experiencia, pero también deja una sombra de duda por lo escasa de esta. Eso sí, Guti ha demostrado valentía, al salir de su zona de confort para buscar triunfar lejos de Valdebebas. En Almería esta su apuesta ganadora y, aquí, debe empezar a forjar un nombre en el mundo de los banquillos. Su suerte, será la del Almería.

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