El Huesca ya ha demostrado gran cantidad de virtudes en las primeras 14 jornadas para optar a todo. Ritmo alto, posesión, elaboración de juego… Sin embargo, mantiene ciertas cuentas pendientes que ha de corregir si quiere mantenerse en la zona noble de la categoría. En Segunda División no basta con hacerse fuerte como local si la versión visitante no ofrece sensaciones positivas. En definitiva, regularidad.


Sin ir más lejos, el conjunto azulgrana está en el camino adecuado para lograrlo. Y aunque todavía se encuentra en un proceso cauteloso de aprendizaje, los errores parecen minimizarse con el paso del tiempo. La primera prueba que lo demuestra es el empate ante el Tenerife, que a pesar de una soporífera actuación por parte de ambos, pudo verse una mejora sensitiva en los de Míchel.

Huesca, escaso en la lejanía

El punto cosechado en el Heliodoro Rodríguez López tampoco debe alzar las campanas al vuelo, ya que aun conscientes de la dificultad de la categoría, en ocasiones empatar no debería ser una opción según las sensaciones. No obstante, la irregularidad ha acompañado a los azulgrana desde el inicio de liga. Tanta es su presencia que, por el momento, siete son los puntos que ha obtenido a domicilio. Una muestra clara de lo difícil que le está suponiendo vencer al Huesca lejos del Alcoraz.

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En comparación, la versión anfitriona se ha destapado como una de las mejores de la categoría tras 16 puntos de 21 posibles. La diferencia, por normal que parezca, resulta abismal más allá de los números. En cuanto a juego, no se asemeja en las suficientes fases como para terminar por decantar una balanza que tan difícil parece desestabilizar. Consecuentemente, los resultados no llegan y las actuaciones vistas dejan un sabor agridulce.

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Dichas problemáticas y el alto déficit de puntos fuera de casa ha maniatado las opciones de asaltar las posiciones de ascenso directo. En este caso, hasta en cinco ocasiones ha caído el Huesca -todas por la mínima-, cuatro de ellas fuera de casa (Almería, Numancia, Cádiz y Lugo). La tarea de ofrecer una versión distinta en la lejanía no deja de estar pendiente para los oscenses, aun pudiendo solventarla dado el nivel ofrecido. Una barrera que no ha superado todavía.

La media inglesa como objetivo

El propio rendimiento del equipo en el primer tercio de liga -una montaña rusa- resalta el factor principal que le falta para dar un paso adelante: continuidad. Hasta ahora, el Huesca no ha sido capaz de encadenar tres encuentros sin perder. Por esta razón, por el 2-0 al Elche y por el último empate obtenido, vencer al Real Oviedo le permitiría hacerlo por primera vez en la temporada. También adquirir confianza de cara a un futuro complicado y duradero. Circunstancias como ésta no se presentan todos los meses, y mucho menos en Segunda División dada su igualdad.

Dos puntos por partido. Todo el que logra acercarse a esa media cada dos jornadas se convierte en un claro aspirante. Más si cabe en la actualidad con numerosos candidatos. Con la vista atrás, los pupilos de Rubi ascendieron con una media cercana a 1,8 puntos por partido. Así, Míchel es consciente de que, en una posición privilegiada, pueden dar más de sí a la hora de jugar en campo rival. Han demostrado sus capacidades, pero no su verdadero potencial.

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El puzzle está formado

Las piezas encajan. Ya sea en 4-1-4-1, 4-3-3 u otras variantes usadas, gran parte de los resultados y sus estadísticas confirman que la confección de la plantilla se ha saldado con un notable trabajo. Sin embargo, el provecho a la mismadebe ir más allá en cuanto a efectividad. La gran cantidad de ocasiones de gol generadas no quedan reflejadas en su materialización con 14 goles a favor, perjudicando notoriamente tanto a la fortaleza colectiva como a la fortaleza mental.

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Pero a pesar de ello, el Huesca ha conseguido solidez en portería y en una defensa intratable. Los azulgrana tiene mucho terreno ganado gracias a las sensaciones y al rendimiento ofrecido, que no puede decaer en momentos de igualdad como el actual. Llegó la hora de mostrar cierta regularidad, de consolidar aptitudes. Llegó el momento de dar un golpe sobre la mesa y afianzarse como candidato a todo.

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