La Edad de Oro es un término apadrinado por el poeta griego Hesíodo para referirse a la etapa inicial de las edades del hombre, y que ha sido utilizado por el arte para reunir determinados sucesos dentro de un mismo marco. Una época que en ocasiones acaba con un acontecimiento devastador que le pone fin, dando comienzo a la siguiente. Muchos no dudarían en afirmar que, a pesar del intervalo constante de buenos y malos momentos, del temor del descenso, pero también de la ilusión por el ascenso, y sin conocer el futuro, estamos viviendo la Edad de Oro del Club Deportivo Lugo. Un club que en sus inicios jugó en Preferente, que pasó muchos años en Tercera División y también en Segunda División B, pero que está disputando su octava temporada consecutiva en la categoría de plata del fútbol español.


En este momento, el conjunto lucense se encuentra más cerca de los puestos que premian con el ascenso que de los que castigan con el descenso. Esto después de dos victorias consecutivas. El entrenador, Eloy Jiménez, ha sido puesto en duda, teniendo él mismo que declarar a los medios que sus jugadores confían totalmente en su trabajo, pero parece que eso ha quedado atrás. Todavía es pronto para adelantar cuál será la situación del Lugo cuando acabe la temporada, el 24 de mayo de 2020, pero parece que se avecina otro año futbolístico de infarto para los gallegos.

Y dentro de todo esto, hoy viajamos de nuevo al pasado, esta vez con los Albivermellos, a la temporada 1992-1993.

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La Primera Edad de Oro del Lugo

La primera Edad de Oro del Lugo

Club Deportivo Lugo 1991-1992 | La Voz de Galicia

La temporada anterior, el Lugo había finalizado en el segundo puesto de la clasificación del grupo 1. Entonces compartió liga, curiosamente, con dos clubes con los que la comparte actualmente: el Numancia y la Ponferradina. También con el Deportivo Fabril, la unidad b del Real Club Deportivo de La Coruña. Pero ninguno de ellos pudo estar a la altura de los lucenses.

Antes de probar las mieles de la Segunda División, el Lugo tenía que demostrar su valía en la promoción de ascenso, en la cual entonces se formaban nuevamente cuatro grupos con los dieciséis equipos clasificados. Y eso fue lo que hicieron. Demostraron que merecían entrar a la categoría de plata al quedar primeros. Era el momento de dejar atrás todo lo vivido hasta entonces para debutar en segunda, para vivir una nueva época dorada, la más brillante hasta entonces.

Xulio Díaz Sánchez era el entrenador de aquella plantilla. Él es el entrenador que más tiempo ha dirigido al Lugo en toda su historia, durante 214 partidos, aunque no de forma consecutiva. De hecho, su segunda etapa en el club, entre 2000 y 2003, fue la más destacada. Pero tanto en esta como en la primera, de la que nos ocupamos ahora, acabaron siendo negativas.

En 1992 tenía a sus órdenes a futbolistas como Óscar Cacharrón, Modesto Martínez, Javier Montoto, José Manuel Álvarez o Carolo, que, como curiosidad, siempre nos gusta señalar que jugó en todas las categorías del fútbol, desde Primera División a Tercera Regional. El objetivo estaba claro, mantener la categoría, estar en la división de plata del fútbol español cuando iniciara la siguiente campaña en 1993. Pero el año no empezó nada bien, lo que fue un presagio de lo que se avecinaba.

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Pero no tan brillante como hubieran querido

Los lucenses no fueron capaces de ganar hasta la sexta jornada, ante el Atlético Marbella. En las primeras cinco perdieron tres partidos y empataron dos. En la octava fecha, después de una nueva pérdida, triunfaron de nuevo, esta vez contra el Sabadell. Pero lo peor estaba por venir. Desde su segunda victoria en la temporada, ocurrida el 25 de octubre de 1992, hasta la tercera, pasaron casi dos meses. Y lo mismo sucedería desde que vencieran al Bilbao Athletic el 20 de diciembre hasta que hicieran lo propio con el Rácing de Santander el 28 de febrero de 1993. La temporada no iba nada bien, estaban en puestos de descenso. Y no iba a mejorar.

La primera Edad de Oro del Lugo

Club Deportivo Lugo 1992-1993 | Fútbol de Lugo

Entre medias, concluida la jornada trece del campeonato liguero, en la que el Lugo cayó ante el Mallorca, Xulio Díaz Sánchez fue cesado como entrenador. Entonces, Luis Rodríguez Vaz tómo su puesto. De alguna forma, a pesar del mal momento del equipo, el estar comenzando la temporada y la experiencia de este nuevo técnico hicieron aflorar la esperanza de los aficionados.

Rodríguez Vaz había pasado por los banquillos del Deportivo de La Coruña, el Rácing de Ferrol o el Compostela antes de recalar en el club lucense. Además de todos los equipos que manejó antes y después, llegó a dirigir cuatro décadas la Escuela Gallega de Entrenadores.

Pero esa no fue ni mucho menos su mejor temporada. Porque el cambio de entrenador no supuso una mejoría en el rumbo del equipo. A partir de su victoria el 28 de febrero de 1992, consiguieron únicamente tres más. Por el contrario, sufrieron ocho derrotas y tres empates. Estos malos resultados, sumandos a los que habían cosechado hasta entonces, resultaron en la peor noticia para el Lugo: el descenso de categoría.

El oro se convirtió en cobre

Con 25 puntos de 114 jugados a lo largo de 38 encuentros, de los cuales ganaron 7, perdieron 20 y empataron 11, el histórico club gallego se vio obligado a volver a la Segunda División B tras quedar en la décimo octava posición en la liga. Solo por delante del Sestao SC y del CE Sabadell FC, que sumaron un punto menos.

Por si no fuera suficiente, los lucenses ni siquiera tuvieron cerca la salvación. De hecho, el cuarto equipo que descenció con ellos, el UE Figueres, lo hizo con 32 puntos. Los mismos que el último que se salvó, la SD Eibar, que actualmente se encuentra en Primera División. Los de Gerona ganaron un partido más que los de Guipúzcoa, pero la diferencia de goles los hizo caer.

Volviendo al técnico Luis Rodríguez Vaz, después de los malos resultados, abandonaría el club a final de temporada.

Acababa así la primera aventura del Club Deportivo Lugo en Segunda División. La primera Edad de Oro del club llegaba a su fin.

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