El Real Club Deportivo de La Coruña se encuentra en una situación lamentable. Son los últimos en LaLiga SmartBank, la segunda división del fútbol español. En las dieciséis jornadas que se han disputado hasta ahora han logrado diez puntos de cuarenta y ocho posibles. Ocho derrotas, siete empates y una victoria, ésta conseguida en el primer encuentro de la temporada. Son el equipo que más goles ha recibido hasta ahora, veintinueve, así como el que menos ha marcado, catorce. No es un problema que no se pueda resolver, no está ni mucho menos confirmado que el Dépor vaya a descender a la Segunda División B. Pero tienen que empezar a cambiar las cosas.


“Dépor ou morte”

En las últimas semanas el malestar de los aficionados blanquiazules ha ido en aumento y el ambiente en la ciudad es insostenible. Las protestas se dirigen a todos los estamentos del club. Desde la directiva, encabezada por Paco Zas, que tomó las riendas del combinado herculino el 28 de mayo, poco más de un mes después de la dimisión de Tino Fernández, hasta los jugadores, pasando por Carmelo del Pozo, actual Director Deportivo. No es una exageración decir que el nombre de este es uno de los que más está sonando, e incluso ha habido quienes le han pedido cara a cara que dimita. No sabemos si esa sería la solución necesaria en este momento, pero puede que sí una de ellas.

Leer más | ‘Nostalgia de un Dépor campeón’

Dépor

Deportivo de La Coruña | La Voz de Galicia

¿Qué va a pasar? Las peñas tienen programada una reunión el viernes en la Plaza Pontevedra de La Coruña con una clara consigna, o consignas, más bien: “Todos fóra” (“Todos fuera”), “Acabouse a paciencia” (“Se acabó la paciencia”) o “Dépor ou morte” (“Dépor o muerte”).

Y no les falta razón a todos estos aficionados para cargar contra cada uno de los responsables, desde el portero hasta el delantero, desde el entrenador hasta el presidente. Pero desde Fondo Segunda queremos sacar a relucir una cuestión que creemos de vital importancia: la intensidad.

Porque no siempre es el mejor equipo, con los mejores jugadores, con el entrenador más talentoso ni el presidente o director deportivo que toman las decisiones más acertadas, los que triunfan. Esto es fútbol, se trata de una pelota, de un campo, de una portería, de saques de banda, de balones divididos, de faltas, de contraataques, de paradas, de patadas, de correr, de regatear. Y todo eso es imposible si no existe intensidad.

Ahora o nunca

Si tomamos como ejemplo el último partido del Dépor, aunque nos valdría prácticamente cualquiera de los que han disputado esta temporada, vemos que los jugadores no corren tanto como sus rivales, casi parece que van andando sobre el terreno de juego. Esta desgana se comprueba también en los mencionados balones divididos, que son ganados por su oponente, por sus oponentes, continuamente. No queremos quitarles la culpa a los demás responsables, porque todos los son, pero no podemos olvidar que la situación del equipo coruñés no sería tan mala si los jugadores, unos más que otros, todo hay que decirlo, se dejaran el alma sobre el campo cada fin de semana.

Dépor

Deportivo Abanca | La Voz de Galicia

Porque no debemos olvidar que todos los futbolistas ganan mucho dinero. Esto no quiere decir que no lo merezcan, ni mucho menos, todos están dónde están porque han trabajado para ello. Pero la cuestión es que ahora mismo no lo parece. Y aún así, a final de mes, o cuando cobren, van a tener su salario en la cuenta, hayan hecho lo que hayan hecho sobre el campo. Podemos poner el ejemplo de las mujeres del Deportivo Abanca, que pese a ganar mucho menos dinero, pese a ni siquiera tener una seguridad laboral, pese a tener que estar luchando por sus derechos cada día, siguen dando el 100% en cada oportunidad que tienen, cada vez que pisan el campo de juego.

Pero, una vez más, la historia sería muy diferente si TODOS en el club se estuvieran dejando el alma desde la pretemporada.

Todavía tienen tiempo, queda mucha liga, muchos partidos por disputarse, muchos puntos que repartirse. Esto no es el final. Sin embargo, se acabaron los juegos, no existe margen de mejora, es ahora o nunca.

Deja un comentario