¿Qué persona que sueña con ser una estrella del fútbol mundial no querría nacer con el apellido Zidane? Zinedine Zidane es uno de los futbolistas más grandes de la historia. Y un día hablaremos de su carrera como entrenador, la cual apenas está dando comienzo. Entre el 6 de mayo de 1989 y el 9 de julio de 2006, fechas en que debutó profesionalmente y se retiró de los terrenos de juego, hizo todo lo que podía haber hecho, lo que cualquiera querría haber hecho. Entre su palmarés destaca el haber ganado la Liga de Campeones en el año 2002 con el Real Madrid y la Copa del Mundo 1998 y la Eurocopa 2000 con la selección de fútbol de Francia. Y podríamos hablar de muchos logros más, incluyendo el haber sido nombrado Oficial de la Legión de Honor, la más reconocida e importante distinción francesa.

Ser hijo de Zinedine Zidane

Luca Zidane

Luca Zidane con su padre, Zinedine Zidane | Publinews

Cualquiera pensaría que Luca Zidane, uno de los cuatro hijos de la leyenda, junto a Enzo, Théo y Élyaz nació con el mundo a sus pies. Y quizá fuera así en sus primeros años de vida. No podemos hablar de lo que sucedía de puertas para adentro en la familia Zidane, pero los cuatro niños formaron parte de las categorías inferiores del Real Madrid. Y esto no es, ni mucho menos, una crítica. Todos querríamos haber hecho lo mismo, o haber tenido las mismas facilidades, o que nuestros hijos las tuvieran.

Sin embargo, cada uno tuvo que demostrar su valía más allá de su apellido, pudiendo comprobar en este preciso momento que finalmente ninguno nació con el talento de su padre. Eso es lo habitual. “Zizou” es un futbolista de una vez en la vida. Pero eso no fue excusa para ninguno de ellos. Ni siquiera para evitar afrontar los obstáculos de su apellido. Porque no todo fueron bendiciones. Ser hijo de Zinedine Zidane puso sobre Luca, Enzo, Théo y Élyaz una importante losa, que con el paso del tiempo se hizo más pesada, pero que los cuatro cargaron con, más o menos, éxito, hasta la actualidad.

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Una actualidad en la que vemos a Luca, nuestro protagonista, como una de las sensaciones de la temporada 2019-2020 de la Segunda División del fútbol español. Está disfrutando de la pelota después de haber pasado por cada una de las categorías inferiores del Real Madrid desde prebenjamín, cuando debutó en el club en el año 2004. Tendría que trabajar, aprender y demostrar mucho hasta que en 2018 tuviera la oportunidad de debutar en el primer equipo, a las órdenes de su padre.

Pero eso no importaba, Zinedine Zidane no iba a cogerlo de la mano y llevarlo a la portería cada fin de semana. Esos tiempos habían acabado. Comenzaban otros en los que Luca entendió que tenía que abandonar el club de su vida para demostrar su valía, no podía quedarse sentado como el tercer portero, tenía que luchar para ser el primero. Entonces, a mediados de este mismo año aceptó salir cedido al Racing de Santander. Era el momento de apretar los dientes.

Más que un Zidane: Luca Zidane

Luca Zidane

Luca Zidane en el Rácing de Santander | Racinguismo

Porque nada iba a ser fácil nunca más. Si lo fue en algún momento. Luca fue titular en el primer partido de la actual liga, debido a una lesión de Iván Crespo en la pretemporada, en el que el Racing cayó ante el Málaga en El Sardinero. Después de este encuentro perdió su puesto, que fue ocupado por Lucas Díaz, el tercer guardameta del equipo, por una inoportuna lesión. Parecía que este iba a quedarse en la portería cuando disputó dos encuentros seguidos, en los cuales el equipo empató, pero una lamentable lesión lo apartó. Fue entonces cuando Luca recuperó su sitio, jugando desde ese momento todos los enfrentamientos. Esto a pesar de la recuperación de Crespo, que se encuentra disponible. Pero ninguno de los dos ha sido capaz de sacar a Luca de la portería por el momento, y no parece que esto vaya a cambiar.

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El segundo hijo de Zinedine Zidane se ha convertido en estos meses en uno de los baluartes del conjunto dirigido por Iván Ania, por Cristóbal Parralo en la actualidad. Ha sabido aprovechar cada una de sus oportunidades para demostrar lo que vale. Los racinguistas están en una incómoda décimo octava posición, empatados precisamente con los malacitanos, primer equipo en puestos de descenso. Pero podemos afirmar sin miedo a exagerar que estarían en una situación peor si no fuera por los reflejos, la colocación, la agilidad y el talento de Luca.

No vamos a perder detalle de lo que suceda hasta final de temporada, ni deberíamos hacerlo, con este joven portero. Este es el primer año de este chico de tan sólo 21. El primero como titular de un equipo más allá de las categorías inferiores. Y solo ha necesitado unos cuantos partidos para demostrar lo que puede hacer. En este momento, es el séptimo guardameta con más paradas de la división de plata. Ha hecho 44 paradas en los 15 encuentros que ha disputado, lo que supone 2,93 paradas por partido. Y cabe mencionar que en la última jornada paró un penalti, además de otros disparos complicados, ayudando a la victoria del Racing de Santander. Quién sabe dónde estará dentro de unos años.

Luca ha demostrado que que es mucho más que un Zidane.

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