En Fondo Segunda venimos hablando de equipos en apuros, de entrenadores andando por el filo, de espadas y de paredes. En esta delicada postura también se encuentra el Rayo Vallecano, y por ende, su entrenador Paco Jémez. Sin embargo, el técnico canario es una persona de ideas fijas, de llevar su planteamiento hasta el final. Un hombre que prefiere morir de pie, que vivir de rodillas.

Morir con una idea

El equipo franjirrojo es un amante de la pelota, la mueven, la tocan, la miman, se asocian bien en los últimos metros, pero a la hora de definir la jugada, se apaga la luz. En el barrio de Vallecas llevan seis partidos a oscuras. Dos puntos de 18 posibles. Más cerca del descenso que del objetivo principal, el ascenso.

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Paco Jémez insiste en su idea del 4-1-4-1, con mucha presencia de jugadores de corte ofensivo. El equipo madrileño suele partirse en el centro del campo debido a la ubicación de un único pivote, que no suele ser lo suficiente posicional y sólido para sostener a un equipo tan lanzado al ataque. Ante esta situación, el canario modificó su esquema y utilizó un 4-2-3-1 ante el Oviedo, con un doble pivote formado por Mario Suárez y Martín Pascual, un central reconvertido a mediocentro.  Pero el resultado de esta modificiación no dejó satisfecho a nadie, y el Rayo sumó una nueva derrota.

Esta situación se atañe también a un elemento tan primordial como necesario, hablamos de la suerte. El Rayo Vallecano y la fortuna debieron discutir a principio de temporada, y ella decidió irse para, de momento, no volver. El infortunio más evidente son las lesiones de larga duración de Alberto García, el portero titular del equipo, o Tiago Manuel Dias “Bebé”, que vivía un momento muy dulce. De hecho, el conjunto madrileño no gana desde que el portugués se rompiera el ligamento cruzado.

Son muchos los que se plantean si jugar bien al fútbol en la categoría de plata, y conseguir resultados positivos es compatible. Lo cierto es que sí, pero el Rayo tiene que empezar a acompañar su buen juego con solidez defensiva, y sobre todo con goles.

La última bala de Paco Jémez

Paco Jémez se juega esta tarde su última bala en El Alcoraz, ante el Huesca. No parece el campo propicio para jugarse el puesto, pero sería el golpe perfecto para revertir la situación en Vallecas, y devolver la ilusión a una afición que está sufriendo mucho esta temporada.

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El club madrileño estaba dispuesto a destituir a su entrenador tras caer derrotado en Oviedo, ante un equipo que se encontraba en los puestos de descenso, y que llevaba una temporada aciaga. Finalmente, la decisión de cesar a Jémez se diluyó a medida que la quemadura de la derrota se fue curando.

Una segunda oportunidad que el canario agradece, y tiene claro que quiere aprovechar. Sus jugadores tienen buena cuenta de ello. El ejemplo se pudo ver en el último entrenamiento del equipo. Tranquilidad, risas y buen ambiente, hasta que Paco Jémez tomó la palabra y reprendió a sus futbolistas, “mañana muchos nos jugamos el puesto”.

Paco Jémez

Los jugadores del Rayo Vallecano antes del partido ante el Oviedo | Foto: @RayoVallecano

Por si la historia no os estaba pareciendo lo suficientemente interesante, Miguel Ángel Sánchez, más conocido como Míchel, puede mandar a la lona al club de sus amores, con el que ha vivido los mejores momentos de su vida. El actual técnico del Huesca es el máximo goleador de la historia franjirroja, y fue el último entrenador que les llevó a la categoría de oro del fútbol español. Historia viva del Rayo que hoy puede asestarles un golpe definitivo.

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