Ni Paco Herrera, ni Rubén Baraja. Parecía que con José Alberto el Sporting encontraba su mesías. Ese que llegaba desde abajo, tras haber demostrado en el filial, con una idea y un estilo definidos. Pero no. El problema del Sporting es mucho más profundo. José Alberto también ha sido devorado por un banquillo que parecía destinado a Muñiz o incluso, sueño húmedo, ‘Pitu’ Abelardo. Pero tampoco. Llega Djukic, y desde ya es la esperanza sportinguista.


El ex jugador deportivista ya acumula varias experiencias como técnico, aunque en España se le recuerda por la que vivió en Pucela. Ahora aterriza en Gijón con un desafío tremendo por delante. Porque, como decíamos, el reto no está únicamente en el plano deportivo. Tendrá que afrontar muchas otras dificultades.

Ni Rubén Baraja ni tampoco José Alberto

El sportinguismo terminó hastiado con Rubén Baraja. Con su filosofía, con sus explicaciones y con su incapacidad para levantar a un equipo que se había vuelto a construir sobre la ilusión. Los fieles al Sporting ya hubiesen dado por finalizado su periplo mucho antes, incluso antes de comenzar la temporada. Sin embargo, aguantó hasta que un derbi asturiano le sentenció.

Leer más | ‘Paso al frente’

José Alberto llegaba desde el filial e ilusionaba a la afición. Especialmente por una serie de resultados positivos, la recuperación del espíritu de lucha del equipo y, como consecuencia, la identificación de ambos, para una unión que parecía podría fructificar en el futuro.

Un futuro en el que el técnico contara con tiempo. La posibilidad de armar un proyecto propio, dar forma al equipo, al vestuario. Ahí, en tal contexto, El Molinón confiaba en José Alberto. Pero una vez más, no. Paulatinamente, el desgaste se ha apoderado de un entrenador que no ha dado con la tecla por más que la ha buscado. Una víctima más de un banquillo que no espera a nadie.

Djukic, esperanza sportinguista

Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Y, quizá por ello, a ella se aferran en Gijón. A rey muerto, rey puesto y Miroslav Djukic es la nueva esperanza de una afición que comienza a encontrarse agotada. Desesperada.

Djukic

Djuka, clave en el Sporting

Una afición que ya se sentía engañada, por unos dirigentes que hace tiempo que no gozan de ninguna credibilidad entre su gente. Una hinchada que, pese a todo, es el mayor y más rico activo del club. Y que busca la esperanza a la que agarrarse en cualquier rincón. Y ahora, la esperanza es Djukic. Que encuentre la fórmula del éxito. Que renazca su sociedad con el serbio, Djukic-Djuka, ya saben.

Leer más | ‘Dos caras antagónicas’

Que sea capaz de encontrar el camino hacia el lugar que el sportinguismo siente como suyo. El escalón más alto. ¿Será Djukic el elegido?

Deja un comentario