Estaban condenados a entenderse y a volver a unir sus caminos. Eso pensaba más de uno cuando, habiendo fallado en el primer intento de regreso al fútbol profesional, el Tenerife trajo, de nuevo, a Suso Santana, tras su experiencia en Escocia, donde llegó a ganar un título, siendo clave en su consecución. A Suso se le pueden echar en cara muchas cosas y, seguro, las acabaría reconociendo. Pero lo que nadie puede discutir es sus ganas, su compromiso, a la hora de representar al equipo de tus amores.

Suso Santana

Suso Santana, clave en el Tenerife | BeSoccer


Volvió para ayudar a salvar a los suyos y devolverles al lugar del que nunca tenían que haber caído, pero no fue fácil. El capitán es de esos jugadores tan queridos como criticados pero, al fin y al cabo, un hombre de la casa, que es lo más importante. Porque se pueden tener gustos por unos jugadores o por otros y, sin embargo, al final siempre está Suso Santana por la banda derecha, por la izquierda o incluso en punta. Muchos han querido verle sentado o fuera y han tenido que tragarse sus palabras y asumir que, en las malas, si la gente de aquí no tira, no lo va a hacer nadie o, al menos, como lo haría uno de la isla.

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 Suso Santana, la edad no importa

Con él se podría usar el tópico de “ya tiene una edad”. Y no se confundirán si van con ese argumento, porque está cada vez más cerca la fecha de su retirada. No obstante, en un momento en el que el CD Tenerife se rejuveneció con muchos futbolistas jóvenes, son los capitanes, Aitor Sanz, Carlos Ruiz y el propio Suso, los que han dado un paso adelante y no han dejado de entonar el “aquí estamos, para servirles”. Por muchos jugadores que se traigan o cosas que pasen, ellos siempre están ahí.

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 En estos últimos años, sobre todo desde el “casi ascenso” con José Luis Martí, una etapa en la que el club ha ido cuesta abajo, institucional y deportivamente, pasen los entrenadores que pasen, la banda derecha siempre acaba siendo de Suso Santana y sus carreras. Se recorre su banda derecha cual Marc Márquez luchando por el campeonato del mundo. Y ahí está uno de sus defectos que, en alguna ocasión puede convertirse en virtud: las revoluciones. Suso es así y, a su edad, ya nada le va a cambiar. Teniendo en cuenta cómo va el club, su presencia se antoja imprescindible. Se pueden cambiar muchas posiciones, pero a Suso no. El capitán tiene que estar.

 De revulsivo a titular, indiscutible

Lejos quedan aquellos momentos en los que parecía una herejía ponerle de titular, en que lo mejor era verle como revulsivo. O cuando algún entrenador lo ponía como titular fuera, porque en casa tal vez no iba a funcionar. Ahora todo es distinto. Suso no solo está en el Tenerife, sino que él mismo es el Tenerife. Es el capitán incombustible de un equipo que parece ir a la deriva, pero que de vez en cuando asoma la cabeza. Suso Santana fue parte de los brotes verdes que se vieron en el Heliodoro ante el Albacete, en un partido que sorprendió a muchos, viendo los precedentes de semanas atrás. Pero hemos entrado en un nuevo año y Suso en pocos meses tendrá un año más. Pese a ello, el capitán seguirá estando ahí, haciendo lo que más le gusta: defender el escudo del club de sus amores.

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