El delantero brasileño destaca la unión del vestuario, celebra la racha de siete victorias consecutivas y advierte de que el equipo no puede relajarse si quiere culminar la temporada con el ascenso a Primera División.
Baptistao tiene claro lo que quiere. El atacante de la UD Almería no se conforma con el buen momento que atraviesa el conjunto rojiblanco y pone voz a la ambición que se respira en el vestuario: «El objetivo es ascender a Primera División, por supuesto, jugar en Primera División con Almería». Así de directo se mostró el futbolista brasileño en una entrevista con Meco López en Camino al Cielo, el programa de Radio Marca dedicado a la actualidad de LaLiga Hypermotion.
El Almería atraviesa una dinámica extraordinaria, con siete victorias consecutivas tras imponerse a la Real Sociedad B, y se ha situado en lo más alto de la clasificación. Sin embargo, Baptistao no quiere que los buenos resultados alteren el mensaje dentro del grupo. La receta, según explicó, pasa por mantener la concentración, seguir trabajando y afrontar cada jornada como un nuevo desafío.
«Lo llevas muy bien. Siempre empezar la semana tras una victoria es muy distinto, el grupo está muy confiado y el ambiente es muy feliz», reconoció. El brasileño admite que encadenar triunfos genera todavía más motivación, pero insiste en que el equipo debe seguir sumando sin dar nada por hecho.
BAPTISTAO avisa: «No podemos relajarnos en ningún momento»
La experiencia le dice a Baptistao que la Segunda División no permite desconexiones. Pese a la racha del conjunto almeriense, el atacante recuerda que la categoría es tremendamente igualada y que cualquier tropiezo puede cambiar el escenario.
«La Segunda División es una categoría muy rara, pasas de todo. Siempre hay diez u once equipos disputando llegar entre los cuatro primeros, entonces es una liga muy competitiva, no te puedes relajar en ningún momento», explicó durante la conversación con Radio Marca.
El futbolista también destacó algunos de los aspectos que el equipo ha conseguido mejorar respecto a la temporada anterior, especialmente el rendimiento en las segundas partes y en los encuentros lejos de casa. Para Baptistao, la evolución colectiva debe ser una constante: cada temporada tiene que servir para corregir errores y dar un paso adelante.

Esa mentalidad también implica estar preparados para cuando llegue una derrota. El brasileño no esconde que algún día se terminará la racha, pero considera fundamental que el equipo sepa reaccionar cuando eso suceda.
«Sabemos que alguna derrota llegará, y pedimos que tarde lo máximo posible. Tenemos que estar preparados para esas adversidades, que cuando llegue la derrota no nos hundamos, que sepamos ver dónde nos hemos equivocado y mejorar», señaló.
«Somos una familia»: la unión del vestuario, una de las claves
Más allá de los resultados, Baptistao puso en valor el ambiente que se ha construido dentro del vestuario de la UD Almería. El atacante considera que la conexión entre los futbolistas y la llegada de nuevos compañeros han ayudado a fortalecer al grupo.
«Somos una familia, nos ayudamos todos unos a otros y la verdad es que hay un muy buen grupo que es muy importante y se nota cada jornada», afirmó.
También elogió el trabajo de Rubi y García Pimienta, los dos entrenadores a los que se refirió al comparar las últimas temporadas. Aunque cada técnico tiene su propio estilo, el brasileño considera que ambos comparten una característica esencial: la ambición y la voluntad de ganar.
Para Baptistao, el compromiso debe ser colectivo. Intensidad, unión, atención y concentración son algunos de los conceptos que, según explicó, se transmiten al equipo. En ese sentido, los futbolistas más veteranos tienen un papel importante a la hora de ayudar a sus compañeros a mantener el rumbo cuando aparecen las dificultades.
El jugador también quiso reconocer el apoyo de la afición almeriense, a la que considera cercana y fundamental para el equipo. La ilusión, defendió, debe construirse entre todos: «Podemos hacer algo muy bonito juntos».
El reto ante el Oviedo y el sueño de volver a Primera
El siguiente desafío para el Almería era el enfrentamiento ante el Real Oviedo, un rival al que Baptistao definió como exigente por su intensidad y por la calidad de sus futbolistas.
«Sabemos que va a ser un desafío, el Oviedo tiene muchísima intensidad, son grandísimos jugadores y es un desafío bonito», explicó. El brasileño espera un buen partido para ambas aficiones y aseguró que el equipo conoce el camino que debe seguir para intentar conseguir la victoria.

Antes de ese encuentro, el vestuario había aprovechado un día de descanso tras el último triunfo, consciente de que se avecinaba una secuencia exigente de partidos entre Liga y Copa del Rey. Aun así, el atacante dejó claro que la prioridad era preparar el compromiso liguero inmediato: la competición marca el ritmo y el grupo prefiere avanzar paso a paso.
A sus 34 años, Baptistao asegura encontrarse en un gran momento físico. «La edad es solo un número. Me siento fuerte, intenso», afirmó, además de reconocer que se siente importante dentro del grupo y muy feliz en el club.
Su deseo, por tanto, va mucho más allá de prolongar la buena dinámica actual. El brasileño quiere volver a competir en la máxima categoría con el equipo almeriense y sabe que el camino exige mantener la ambición sin caer en la confianza excesiva.
El mensaje de Baptistao es claro: el Almería está en una posición privilegiada, pero todavía queda mucho trabajo por delante. La unión del vestuario, la conexión con la grada y la capacidad para no relajarse serán fundamentales para intentar convertir la ilusión de este inicio de temporada en el objetivo que todos persiguen: el ascenso a Primera División.






























