Son 14 de 21 los puntos que suma el equipo de Sergio Francisco en este inicio de liga que le sirven al Burgos CF para ubicarse como cuartos en la tabla de clasificación. A pesar de las dudas que siembra el técnico a orillas del Arlanzón, el entrenador solo ha conocido la derrota en una ocasión, frente al Sporting de Gijón. Suma dos empates, contra el Oviedo y la Real Sociedad B, y cuatro victorias frente a Las Palmas, AD Ceuta, Córdoba y Eldense. El balance es positivo, aunque lo cierto es que la mayoría de estos triunfos han llegado en los últimos instantes de los partidos.
Estos minutos en el descuento en los que el Burgos se vuelve más peligroso que nunca tienen un protagonista con nombre y apellidos: David González Ballesteros. El burgalés tuvo un inicio de temporada irregular. Pero David es de esos jugadores que pueden no estar finos por noventa minutos y darte un gol o un pase mágico en el último momento que te decida el partido. Su desempeño en los últimos encuentros le han valido incluso para ser nominado a jugador del mes de LaLiga Hypermotion.
El Burgos gana cuando David González está presente
El impacto de David se vuelve evidente tan solo con mirar las estadísticas. Es el máximo goleador del Burgos junto a Álex Forés con tres tantos, además suma una asistencia. Pero lo importante de estos goles es que todos fueron para darle al Burgos los tres puntos. Los tantos para desempatar frente al Córdoba y Las Palmas llegarón más tarde del minuto noventa y el tercero llegó frente al Eldense en el cuarenta y cinco, siendo el único gol del partido. Para rematar en el partido frente al Ceuta dio un pase de gol que le sirvió al Burgos para ganar 3-1.

David ha sido protagonista en todas las victorias del Burgos y es un jugador clave para entender el rendimiento actual del Burgos. Ya demostró ser un jugador “clutch” la temporada pasada con sus goles en los últimos minutos frente al Granada y el Real Valladolid. Aunque en las primeras jornadas no empezó de la mejor manera, ha ido mejorando paulatinamente a medida que avanzaban las jornadas. A Sergio Francisco no le tiembla el pulso si lo hubiera visto necesario, habría sentado a David como hizo con Curro en el último partido. Pero el entrenador del Burgos vio ese duende que tiene el burgalés que te resuelve los partidos en el último momento.






























