El futuro de la Sociedad Deportiva Huesca en Segunda pasa por hacer de El Alcoraz un fortín, escenario en el que han logrado diecinueve puntos de los veintisiete que suman hasta el momento, es decir, un 70% de su puntuación total ha sido como local. Fuera de casa, los azulgranas también necesitan mejorar, ya que son el segundo peor visitante de la categoría, con dos victorias, dos empates y nueve derrotas, aunque lo crucial será hacerse fuertes en casa, donde ahora recibirán a dos rivales directos, Ceuta y Mirandés.
Una segunda vuelta clave para el Huesca
Después de un mercado invernal con mucho movimiento —quince operaciones, siete llegadas y ocho salidas— y tras la victoria frente al Cádiz que lo sacó del descenso, parecía que la situación mejoraría; sin embargo, en la siguiente jornada el cuadro dirigido por Bolo volvió a la zona roja tras caer con el Sporting. Con diecisiete jornadas todavía por disputarse, afrontando la recta final con muchas caras nuevas en la plantilla, el cuadro altoaragonés busca dar un paso adelante con Seoane y los que aún no han debutado: Joaquín Fernández, Agbekpornu y Laquitana.

Los azulgranas disputarán nueve partidos en casa, recibiendo a los tres clubes que también están en descenso: Mirandés, Real Zaragoza y Cultural Leonesa, además del Sanse, que se encuentra a un solo punto de la zona roja, y el Albacete y Ceuta. En esta segunda vuelta, por El Alcoraz también pasarán clubes que se encuentran en la zona alta de la clasificación, entre ellos el Almería, Deportivo de la Coruña y Castellón.







