El Real Zaragoza competirá en Primera Federación la próxima temporada tras empatar con Las Palmas, y la victoria del Cádiz al Leganés, un resultado que condenaba al conjunto maño al descenso matemático, pese a haber ganado. Con este descenso, los blanquillos ponen fin a 77 años en el fútbol profesional, encadenando además trece temporadas consecutivas en Segunda División.
Real Zaragoza: El que juega con fuego, acaba quemándose
Desde el cambio de propiedad, el Real Zaragoza ha estado tres temporadas seguidas luchando por evitar el descenso, con salvaciones cada vez más sufridas, hasta que en esta última no ha logrado aferrarse a la épica y ha consumando su descenso. Alejado de La Romareda, los blanquillos han perdido parte de esa fortaleza emocional que les había permitido sacar partidos en las últimas jornadas de cada temporada, como ocurrió la pasada con Gabi al frente, cuando el equipo no perdió ningún encuentro como local.
En estas tres campañas, han pasado ocho entrenadores por el banquillo del conjunto aragonés, incluidos dos interinos. A diferencia de esta última temporada, en las dos primeras campañas con la nueva propiedad el Real Zaragoza arrancó a un gran nivel, llegando a enlazar cinco victorias en las cinco primeras jornadas de la temporada 2023/24, aunque el equipo perdió fuerza con el paso de las jornadas en ambas temporadas, sacando adelante salvaciones muy sufridas.

Finalmente, en este último curso la temporada arrancó de manera muy distinta a las dos anteriores. El cuadro blanquilo cayó a puestos de descenso en la quinta jornada, con uno de los peores arranques de su historia: seis puntos en trece jornadas. Desde entonces, ha sido incapaz de dormir durante una jornada fuera de la zona roja. La distancia con la permanencia solía estar en dos partidos, pero cada vez que ha tenido la oportunidad de salir, no la ha aprovechado.








