El joven canterano del combinado insular ha superado con creces todas las expectativas con la casaca amarilla Ale García apunta a marcar una época en el Estadio Gran Canaria.
Cuando el pasado verano se anunció la renovación de contrato hasta 2029 del sureño, las dudas invadían a toda una parroquia que había visto cómo el jugador, al igual que muchos otros, parecía haberse estrellado con el techo del fútbol semiprofesional. Su paso por el Antequera fue fructífero: siete goles en 35 partidos en Primera RFEF suponían un avance en su corta trayectoria. Sin embargo, tras otra pretemporada sin éxito con la Unión Deportiva, llegó al Cerro del Espino para defender los colores del Atlético Madrileño. Una diana en 14 contiendas fueron sus números.
Cesiones como antesala a la consagración para Ale García
Se auguraba un futuro incierto para el grancanario en la entidad de Pío XII, pero, para sorpresa de todos, se amplió su vinculación por cuatro años más, reforzando así el compromiso de la UD con el futbolista y su devenir. Miguel Ángel Ramírez, presidente amarillo, también ha respaldado al ’22’ públicamente: “Es de los mejores jugadores de la categoría”. La confianza es total y se ha reflejado en el campo. Sus cinco tantos en lo que va de curso ratifican la decisión de la directiva.

Es por ello que, según rumores, clubes como el Villarreal acechan al mirlo blanco de los pío pío. No es sorpresa; Alberto Moleiro, la última perla del Anexo, fue traspasado al conjunto groguet el pasado mercado estival. Las idiosincrasias casan. Ante los cantos de sirena, Ale ha decidido abogar por el amor más puro y no rendir pleitesía a sus pretendientes, por muy atractivos que sean. <<Que se fijen en uno es una motivación (…) soy canterano y mi sueño es jugar con mi equipo en Primera División>>.
Ale García, uno de los estandartes de la Unión Deportiva Las Palmas, centra todos sus esfuerzos en seguir progresando en su isla, por él y por todos los que creen en su trabajo. Si a raíz de eso llegan mejores oportunidades, bienvenidas sean, pero paso a paso.







